Besteiro exige a Rueda desde Baiona un plan de agua «serio para Galicia»

El embalse de Baíña fue este lunes el escenario escogido por el secretario general del PSdeG-PSOE, José Ramón Gómez Besteiro, para reclamarle al Gobierno de Alfonso Rueda una planificación seria del agua en Galicia. Baiona es un claro ejemplo de lo que está ocurriendo en Galicia, lleva semanas con restricciones y ya tuvo que llamar a la puerta de Vigo. «El único que parece no entender que tenemos un problema real de agua es el Gobierno del Partido Popular», advirtió.
Besteiro puso los números encima de la mesa. Hoy hay 32 ayuntamientos gallegos en situación de alerta o escasez severa y otros 59 en prealerta. Noventa y uno en total. «Hablamos de los que están en la demarcación Galicia-Costa, es decir, bajo la responsabilidad directa de Augas de Galicia. El subsistema de Baiona está en alerta desde el 11 de agosto».
«Cuando se le pregunta al PP por esto, la respuesta es que ya lloverá o que la culpa es de los ayuntamientos», denunció el líder socialista. «Esperar por la lluvia no es una alternativa de suministro, no es una política de abastecimiento».
La sequía, insistió el secretario general del PSdeG, ha dejado de ser una excepción. Así, señaló, que en 2017 pasó algo muy parecido, en 2022 hubo un estiaje tremendo en el país y el año pasado volvieron a caer los índices de captación en los embalses y en las cuencas de abastecimiento. «Esto no es una anécdota del verano del 26. Viene para quedarse y cada año va a peor», lamentó.
En esta línea, incidió en que hay un cambio climático que la derecha y la ultraderecha siguen sin querer admitir: «Esto es una evidencia que Galicia debe asumir de una vez: el país no va a ser el paraíso del agua. El campo ya lo está pagando. Unións Agrarias cifra en más de 164 millones de euros las pérdidas acumuladas en forrajes hasta principios de agosto, con un impacto directo en las explotaciones de leche, donde la alimentación del ganado supone alrededor del 60% de los costes».
¿Qué hace falta? Planificación. Una palabra que, según Besteiro, asusta al Partido Popular: «No hay planificación sanitaria adecuada, hay una emergencia habitacional evidente y ahora tenemos también una emergencia climática que los socialistas llevamos tiempo advirtiendo y Rueda no hace nada».
La propuesta que puso encima de la mesa es un plan global de captación y distribución de agua, con el tratamiento incluido, pensado para el conjunto del país y no ayuntamiento a ayuntamiento. Con mirada metropolitana donde haga falta. Y contando con todos los usos: el doméstico, el industrial, el turístico y el agroganadero. En las localidades del litoral, recordó, la población se triplica o cuadruplica en verano, eso debe ser tenido en cuenta.
El socialista reclama también que al menos el 50% de lo que la Xunta recauda por el canon del agua se reinvierta en los propios ayuntamientos y en las áreas metropolitanas, para renovar unas redes de distribución que pierden agua por todas partes. «Esos impuestos los pagan los ciudadanos. Lo lógico es que vuelvan a la red por la que se cobran».
«No estamos en la Galicia de hace 50 años», resumió. «Hay más demanda de agua y hay menos agua. El futuro no va a ser mejor, va a ser peor, y un gobierno responsable tiene la obligación de anticiparse». Las propuestas, añadió, ya las tiene encima de la mesa la Xunta. «Otra cosa es que las quiera aplicar».
En Baiona, Besteiro estuvo acompañado por varios miembros de la ejecutiva local socialista, el candidato del PSdeG a la Alcaldía de Baiona, Carlos Gómez, y el diputado en el Parlamento de Galicia Carlos López Font.