Besteiro llama al PSdeG a “salir a ganar” las municipales con orgullo, unidad y movilización

El secretario general del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, llamó hoy al partido a “salir a ganar” las elecciones municipales con orgullo, unidad y movilización, en un discurso ante el Comité Nacional reunido en Santiago de Compostela en el que contrapuso los resultados de las políticas progresistas del Gobierno de España con la parálisis de la Xunta de Alfonso Rueda. Advirtió contra la tentación de comprar el marco de la derecha y caer en el desánimo, “no cabe en esta situación el derrotismo”, y defendió la crítica interna honesta y “el trabajo en clave de unidad” como fortaleza de un partido que aspira a gobernar más: “Quien pueda gobernar, que gobierne. Y las políticas progresistas, adelante”.
Besteiro comenzó por su propia historia. Este viernes se cumplieron once años de su primera imputación, el 3 de julio de 2015, en una causa que terminó íntegramente archivada. Recordó que al recoger aquel auto judicial pensó que “tenía que estar hablando de otra persona” y reclamó desde esa experiencia respeto para las personas señaladas y para la presunción de inocencia. Negar que se están viviendo “operaciones político-judiciales”, dijo, sería ingenuidad “o estar a otras cosas”. La respuesta del partido ante la corrupción se resume en tres palabras: “Contundencia, limpieza y disculpas”. Y marcar las diferencias con el PP “no significa aplicar el tan denostado y tú más”: la obligación de los socialistas es “presentar a los ciudadanos nuestro modelo frente a otro modelo”.
Esos gobiernos progresistas, defendió, tienen resultados que se pueden tocar en Galicia: 11.614 millones de financiación autonómica este año, cifra récord y un 40 % más de lo que aportaba el Estado en la etapa de Rajoy; 4.000 millones del Plan de Recuperación; 1.000 millones de los PERTE industriales; un 73 % más de plazas MIR desde 2018 y un 126 % más en Atención Primaria; 420 millones de ahorro en los peajes de la AP-9; y más de 400 euros de subida en la pensión media gallega. “No lo veamos como una herencia. Son nuestro aval y el pegamento que nos une a la mayoría social”, resumió.
El contraste llegó con el retrato de Rueda: un presidente sin proyecto real, sin planificación y sin objetivos, bajo el que nunca tanta gente se quedó sin vivienda, sin médicos y sin el dinero que le corresponde a Galicia. “No se puede gobernar a golpe de bono”, denunció: Bono Cuidado, Bono Pescado, Bono Rural, Bono Comercio, Bono Cultural. “Es la mejor metáfora de un gobierno que sustituye derechos por parches. El problema es convertir los derechos en cheques que compran voluntades”.
Frente a eso, reivindicó la propuesta que los socialistas llevaron al debate del estado de la autonomía, el Bono Gobierno: “La ciudadanía gallega ya cumplió, paga impuestos. Ahora falta que la Xunta cumpla con algo tan revolucionario para ellos como es gobernar”.
La vivienda resume ese fracaso. Más de 34.000 personas esperan hoy por una vivienda pública en Galicia, el doble que cuando Rueda tomó posesión, mientras el Gobierno de España ha aportado 548 millones desde 2018 para una competencia que es exclusiva de la Xunta. En 17 años de gobiernos del PP hubo ejercicios enteros con cero vivienda pública construida. La alternativa socialista: vivienda pública “siempre pública”, orientada al alquiler, que concentra el 80 % de la demanda, y rehabilitación de los barrios y de los parques de vivienda desde los ayuntamientos.
El segundo fracaso tiene nombre de lista de espera: 350.000 personas esperando por una cita médica, 50.000 por una operación y 120 municipios sin pediatra. Y el último invento de la Xunta, premiar con 2.500 euros las altas laborales más rápidas: “Es ponerle precio a la salud”. En la industria, de los 19 proyectos estratégicos anunciados por la Xunta, cuatro ya se han caído, y el Gobierno gallego se limita a declararlos estratégicos sin aportar presupuesto alguno. Mientras, Pedro Sánchez traía SAIC a Galicia frente a competidores como Marruecos, Cataluña o Valencia. Y sobre los incendios, recordó que el acuerdo parlamentario de 2018 con el PP sigue sin cumplirse ocho años después, con el Pladiga aprobado fuera de plazo y las medidas de prevención sin ejecutar: “No hemos aprendido nada de todo lo que pasó”.
Besteiro exigió además a Rueda que deje de amparar las posiciones de Feijóo con una confrontación estéril con el Gobierno de España: “El interés del presidente de la Xunta tiene que ser defender el interés de Galicia”. Y puso los ejemplos: se niega a sentarse con el Estado para negociar la financiación autonómica, en la que la oferta actual de 585 millones se puede mejorar hasta los 900, y rechaza una quita de deuda de 4.010 millones, un tercio de la deuda gallega, que se podría destinar a sanidad, servicios sociales y dependencia. Frente a ese oportunismo, reivindicó el papel decisivo de los socialistas en Altri, paralizado porque “los y las socialistas plantaron cara”, en la recuperación de Alcoa, hoy con todas las cubas funcionando, y en la transferencia de la AP-9: “En los temas importantes somos nosotros los que decidimos la política aquí en Galicia”.
El momento más duro del discurso llegó con la emigración. Besteiro acusó al PP de cruzar una línea en su “deriva trumpista” al despreciar abiertamente a los hijos y nietos de quienes se marcharon porque Galicia no les daba futuro: “Durante años los llamaron embajadores de Galicia. Ahora, cuando sospechan que no votan como ellos quieren, los tratan como gallegos de segunda. Mucha morriña en los discursos y muy poca dignidad cuando toca defenderlos”. Confesó que sintió vergüenza cuando Feijóo propuso liquidar la Ley de Nietos y también cuando Rueda calló, y denunció que el PP responde “amén” a la propuesta de Vox de suprimir el voto exterior. Y cerró con una declaración de principios: “Feijóo y Rueda le han fallado a la emigración gallega. Nosotros no le vamos a fallar. Para nosotros no hay gallegos de primera y de segunda. Hay gallegos, estén donde estén”.
En el cierre, Besteiro volvió a las municipales, “un reto apasionante” porque en los ayuntamientos no hay forma de escapar: “ante los vecinos y las vecinas hay que dar la cara”. Ayer terminó el plazo de presentación de candidaturas en los municipios de más de 20.000 habitantes y el secretario general felicitó a los candidatos y candidatas, llamando a vivir las primarias pensando “en la gente que no forma parte de nuestro partido”. Reivindicó con orgullo la gestión socialista en Vigo, A Coruña, Vilagarcía o Ferrol, y se comprometió a recuperar Lugo de la mano de Miguel Fernández tras una moción de censura en la que el PP se apoyó en una tránsfuga entrando “por la puerta de atrás”: “Es un símbolo de lo que vamos a recuperar dentro de diez meses”.
Y terminó apelando a la movilización de todo el partido para el ciclo que comienza: “Con orgullo, con decisión y con compromiso, vamos a tener más alcaldías que nunca”.