Caamaño culpa a la huelga de médicos de la caída de un 14.2 % de las cirugías programadas aunque aumentan las urgentes

Afirma que también se mantiene una atención diferenciada para las intervenciones quirúrgicas de prioridad 1, con un tiempo de espera de 22,2 días, por debajo de los 30 días establecidos
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30 Sep 2026

El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, advirtió hoy de los efectos dramáticos de la huelga contra el Estatuto Marco que promueve el Gobierno de España, con una caída del 14,2 % de las cirugías hasta junio, pero con la realización de 1.539 operaciones urgentes más.

El titular de la cartera sanitaria, Antonio Gómez Caamaño, acompañado por el gerente del Servizo Galego de Saúde, Luis León, y por el director de Integración e Innovación Asistencial, Alfredo Silva, presentó en rueda de prensa el balance de actividad asistencial del Sergas en el primer semestre de 2026.

Tal y como explicó el conselleiro, el balance hoy presentado corrobora la garantía de la atención de los pacientes que presentan procesos urgentes o que, por su gravedad, no pueden esperar, pese a las jornadas de paros médicos registrados en el semestre.

En concreto, mientras descendió la actividad quirúrgica programada, las intervenciones urgentes se incrementaron en 1.539 respecto al mismo período del pasado año, hasta alcanzar las 15.836, lo que supone un incremento del 10,8 %.

También se mantiene una atención diferenciada para las intervenciones quirúrgicas de prioridad 1, con un tiempo de espera de 22,2 días, sensiblemente por debajo de los 30 días establecidos.

Junto a lo anterior, el conselleiro se detuvo especialmente en las vías rápidas por sospecha de cáncer, puesto que, en este primer semestre, el Sergas atendió a 14.750 pacientes a través de ellas, 1.066 más que en el mismo período del año anterior, lo que representa un incremento próximo al 8 %.

Este aumento de la actividad se consiguió manteniendo el tiempo medio de espera en 6,6 días, muy por debajo del compromiso de 15 días establecidos para estos procesos.

Se trata de pacientes en los que existe una sospecha de cáncer y para los que resulta fundamental favorecer una valoración temprana; el Sergas logró mantener los tiempos de acceso y además atender a más pacientes, lo que, para Gómez Caamaño, pone de manifiesto la importancia de establecer prioridades asistenciales, especialmente en circunstancias extraordinarias como las actuales.

También creció la actividad al amparo de la Ley de garantías de tiempos máximos, con 31.672 procesos atendidos durante el primer semestre, 472 más que en el primer semestre de 2025, lo que representa una subida del 1,5 %.

Por lo tanto, tal y como subrayó Gómez Caamaño, los datos ponen en valor la capacidad de respuesta del sistema en los procesos que requieren de una atención prioritaria.

A pesar de las dificultades motivadas por los paros, el conselleiro reiteró que el Sergas mantuvo una importante actividad asistencial, centrando especialmente sus esfuerzos en la atención de los procesos que requieren de una respuesta más inmediata. Así, se realizaron más de 94.000 intervenciones quirúrgicas, con un descenso del 14,2 % respecto del mismo período del año anterior.

Por lo que respecta a las consultas externas, el Sergas mantuvo los altos niveles de actividad, con 2,4 millones de consultas que, sin embargo, representan un 4,2 % menos que en el mismo período del año anterior.

Lo mismo sucede con las pruebas diagnósticas, que superan las 1,8 millones realizadas, bajando un 3,4 % respecto del primer semestre de 2025.

Las huelgas contra el Estatuto Marco también impactaron sobre los tiempos medios de espera, ya que para una intervención quirúrgica la espera se sitúa en 89,5 días, lo que representa 20,2 días más que en el cierre del primer semestre de 2025, con 69,3 días.

El tiempo medio de espera para una consulta hospitalaria fue de 69,8 días, lo que supone 12,5 más que en junio de 2025, cuando se habían registrado 57,3 días.

Para una prueba diagnóstica, la espera media es de 100,1 días, lo que representa 16,4 más que el dato del año anterior, que era de 83,7.

Galicia con esperas muy por debajo de la media del Estado

Los datos hoy presentados confirman la tendencia que ya se empezó a notar en el cierre de diciembre, cuando se intensificaron los paros. Antes de las huelgas médicas, a fecha 30 de noviembre, la tendencia era buena, con un incremento del 1,9 % en las consultas hospitalarias, un 2,3 % más en las cirugías y también se había reducido el tiempo medio de espera para una cirugía.

Con todo, tal y como destacó el conselleiro, la fortaleza del sistema sanitario gallego y el trabajo acumulado en los años previos hace que Galicia mantenga unos tiempos de espera muy inferiores a los que indicaba la media nacional antes de estas huelgas, que eran 122 días para cirugías frente a 89,5 en Galicia y 102 días para consultas frente a 69,8 en nuestra comunidad.

Gómez Caamaño dijo que, cuando el Ministerio de Sanidad haga públicos los datos del conjunto del Sistema Nacional de Salud referidos al primer semestre del año, se podrá comprobar el impacto que los paros médicos tuvieron en la actividad del conjunto de las comunidades autónomas, puesto que son los pacientes los que se ven afectados por los paros médicos que el Ministerio de Sanidad no es capaz de frenar.

El conselleiro puso en valor que, tras remitir los datos al Ministerio de Sanidad, el Sergas los presentó en un ejercicio de transparencia, ofreciendo los mismos conforme a los criterios establecidos en la normativa estatal, y de nuevo anticipándose a la publicación del conjunto de comunidades por parte del Gobierno central.

Según remarcó, el balance hoy presentado está condicionado por las 25 jornadas registradas de huelga médica contra el Estatuto Marco del Gobierno central, en seis semanas diferentes. Se trata de un conjunto de jornadas de paros equivalentes a más de un mes de trabajo ordinario, que obligaron a suspender alrededor de 215.000 actos médicos que, sumados a los paros del mes de diciembre, llegan a casi 280.000 suspensiones.

Esta actividad debe ser posteriormente reprogramada, compatibilizándola con la atención ordinaria y con la incorporación de nuevos pacientes. El conselleiro explicó que, además, los paros se vieron reforzados por la suspensión de la actividad autoconcertada en muchos servicios como medida de protesta complementaria, lo que limitó la capacidad asistencial.

Gómez Caamaño refirió que, en este escenario, para las comunidades autónomas, que son las que gestionan la sanidad pública, resulta incomprensible e inaceptable la negativa del Gobierno de España a un diálogo serio en la búsqueda de un acuerdo con los colectivos médicos sobre una reforma del Estatuto Marco letal para la sanidad pública.

En todo este contexto quedan reflejadas dos cuestiones principales: por un lado, la ruptura de la tendencia positiva del Sergas, que hasta la irrupción de las huelgas venía incrementando de forma sostenida su actividad y reduciendo la lista de espera; por otro, la capacidad del sistema para mantener, pese a las dificultades, la respuesta asistencial necesaria en los procesos que requieren de una atención prioritaria, como son las urgencias y las vías rápidas por sospecha de cáncer.

Para el conselleiro, el reto ahora es recuperar la actividad suspendida, seguir reforzando la capacidad asistencial y abordar las dificultades derivadas de la falta de profesionales sanitarios y de las huelgas, con el objetivo de reducir los tiempos de espera y mejorar la atención a los pacientes.

A este respecto, Gómez Caamaño insistió en la necesidad imperativa de que el Gobierno de España impulse un diálogo serio con los profesionales para frenar este conflicto y evitar un agravamiento dramático. Está convocada una nueva huelga médica indefinida a partir del 28 de octubre, cuyas consecuencias sobre la actividad asistencial y los pacientes serán terribles.

Por su parte, indicó que desde la Consellería de Sanidade se continuará trabajando en las medidas que permitan mejorar la organización asistencial, reforzar los recursos disponibles y reducir los tiempos de espera y, además, seguir preservando la atención de lo urgente y prioritario.

El Servizo Galego de Saúde también seguirá negociando hasta el final con los profesionales sanitarios para evitar todos los conflictos que puedan tener consecuencias negativas sobre la sanidad pública y, sobre todo, sobre sus usuarios y usuarias, que son ciudadanos que necesitan asistencia.

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