CCOO e CIG-Ensino cuestionan el enfoque de la Xunta sobre las bajas docentes y reclaman analizar sus causas

Los dos sindicatos rechazan que las incapacidades temporales del profesorado se vinculen a los problemas de cobertura de las aulas y reclaman datos precisos sobre las vacantes y las sustituciones
alumnos-estudantes-instituto-educacion
22 Sep 2026

CCOO-Ensino y CIG-Ensino han cuestionado el enfoque adoptado por la Consellería de Educación en relación con las bajas médicas del profesorado y las dificultades para cubrir determinadas sustituciones al inicio del curso. Ambas organizaciones sindicales consideran que las incapacidades temporales deben analizarse atendiendo a sus causas y a las condiciones laborales y sanitarias, y no utilizarse para explicar por sí solas los problemas de cobertura de los centros educativos.

CCOO-Ensino sostiene que es necesario conocer con precisión cuántos de los puestos que deben cubrirse corresponden realmente a incapacidades temporales y cuántos obedecen a permisos, excedencias, reducciones de jornada u otras situaciones administrativas. El sindicato señala que el actual sistema de llamamientos telefónicos presenta limitaciones cuando debe gestionar simultáneamente un elevado número de plazas y recuerda que la Consellería acordó con las organizaciones sindicales la implantación de un nuevo sistema telemático mediante una aplicación web, que está previsto que entre en funcionamiento a comienzos de 2027.

Mientras tanto, CCOO-Ensino reclama que se optimicen los mecanismos actuales y se adopten medidas organizativas para reducir los tiempos de cobertura. La organización considera que, si existen dificultades para cubrir las sustituciones, la Administración debe actuar sobre los procedimientos de provisión y no trasladar la responsabilidad a las personas que se encuentran de baja.

En este sentido, la secretaria xeral de la Federación de Ensino de CCOO, Noelia Sánchez Vaamonde, recuerda que las incapacidades temporales son prescritas por personal facultativo y están sometidas a los correspondientes mecanismos legales de seguimiento y control. El sindicato reclama que se analicen también las causas que están detrás de estas situaciones y las condiciones en las que desarrolla su actividad el personal educativo, entre ellas la carga de trabajo, las ratios, la atención a la diversidad y las situaciones de sobrecarga profesional.

CCOO-Ensino añade que el funcionamiento del sistema sanitario también puede influir en la duración de determinados procesos, debido a los tiempos de espera para consultas especializadas, pruebas diagnósticas, tratamientos o atención por parte de determinados especialistas. Desde su punto de vista, la reducción de las incapacidades temporales debería abordarse mediante políticas de prevención, mejoras en las condiciones laborales y una atención sanitaria que permita diagnosticar y tratar las enfermedades con mayor rapidez.

El sindicato recuerda además que no respaldó el Plan integral para a mellora da prevención, o benestar laboral e a reincorporación saudable ao traballo en Galicia 2026-2029, acordado por la Xunta con la Confederación de Empresarios de Galicia y UGT. CCOO reclama conocer las medidas concretas, las garantías y los recursos previstos antes de valorar cualquier actuación relacionada con las incapacidades temporales.

Por su parte, CIG-Ensino ha criticado las recientes declaraciones del conselleiro de Educación, Román Rodríguez, por anunciar un plan para evaluar al personal docente que se encuentra de baja médica y por las cifras ofrecidas sobre las incapacidades temporales. La secretaria nacional del sindicato, Laura Arroxo, considera que estas actuaciones pueden generar dudas sobre la legitimidad de las bajas y sostiene que su evaluación corresponde a las inspecciones médicas.

La CIG-Ensino también cuestiona la evolución de las cifras difundidas por la Consellería. Según explica Arroxo, el departamento educativo habría señalado que a comienzos de curso había alrededor de 1.400 bajas y que la media diaria alcanzaba las 3.000, mientras que en marzo había comunicado la existencia de 2.354 docentes en situación de incapacidad temporal, un 7,2 % del total. El sindicato reclama que se analice la evolución de estas situaciones y sus causas.

Entre los factores que, según CIG-Ensino, deben tenerse en cuenta figuran las condiciones laborales, el incremento de la carga de trabajo, las dificultades para atender la diversidad en las aulas, los problemas relacionados con la salud mental del alumnado, el envejecimiento de las plantillas y las demoras en la sanidad pública. El sindicato señala además el incremento de las comisiones de salud, que desde 2022 habrían aumentado un 222 %, y las relaciona con la necesidad de que parte del profesorado solicite destinos más próximos por motivos propios, familiares o relacionados con el cuidado de hijos e hijas.

La organización sindical también vincula parte de las bajas con situaciones de estrés y ansiedad y reclama que se analicen las condiciones en las que trabaja el profesorado. Entre otros ejemplos, apunta que existen docentes que atienden a más de 250 estudiantes, mientras que el personal de orientación puede superar los 1.000 alumnos y alumnas, además de casos de trabajadores que desarrollan su actividad en varios centros.

En cuanto a las vacantes pendientes de cubrir, CIG-Ensino recuerda que había denunciado que el día anterior al inicio del curso quedaban 1.150 puestos sin cubrir y defiende que no todos correspondían a bajas médicas. Según los datos facilitados por el sindicato, entre las plazas pendientes se encontraban interinidades, medias jornadas, permisos de maternidad y paternidad, reducciones de jornada, accidentes laborales, excedencias, permisos por matrimonio, sustituciones por personal que pasa a desempeñar funciones de asesoramiento en la Consellería y licencias por asuntos propios.

La CIG-Ensino señala que, en el noveno día de curso, permanecían 176 vacantes pendientes, de las que 142 correspondían al cuerpo de profesorado de secundaria y 58 estaban relacionadas con bajas médicas. Para el sindicato, el dato relevante es que todavía haya alumnado sin el profesorado correspondiente, independientemente del motivo administrativo que origine cada sustitución.

Las dos organizaciones coinciden así en reclamar que los problemas de cobertura y las incapacidades temporales se analicen de forma diferenciada. Mientras CCOO-Ensino centra sus demandas en mejorar los procedimientos de sustitución, estudiar las causas de las bajas y avanzar en prevención y salud laboral, CIG-Ensino cuestiona además las cifras difundidas por la Consellería y reclama más recursos para los centros.

La CIG-Ensino ha convocado para este miércoles una concentración a las 16.30 horas ante el Edificio Fontán de la Cidade da Cultura, coincidiendo con la comparecencia del conselleiro de Educación ante el Consello Escolar de Galicia. El sindicato reclama más recursos y cuestiona las cifras de incremento de profesorado difundidas por la Xunta, mientras sostiene que parte de las plazas contabilizadas como aumento de plantilla responden a diferentes situaciones administrativas.

0.32968091964722