El BNG de Vigo propone unos presupuestos participativos para que la ciudadanía decida parte de las inversiones de 2027

El Bloque Nacionalista Galego de Vigo reclamó la puesta en marcha de un proceso de presupuestos participativos para la elaboración de las cuentas municipales de 2027, con el objetivo de que la ciudadanía, las asociaciones vecinales y los movimientos sociales puedan decidir directamente el destino de una parte de los recursos públicos del Ayuntamiento.
El portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, defendió que los presupuestos son la principal herramienta de planificación de un ayuntamiento, al determinar tanto las inversiones como las políticas que se desarrollan en la ciudad. En este sentido, consideró necesario abrir su elaboración a la participación directa de los vecinos.
La formación nacionalista volvió a cuestionar la gestión económica del Gobierno local de Abel Caballero y aseguró que en los últimos años se han acumulado importantes cantidades de recursos sin ejecutar. Según los datos aportados por el BNG, los presupuestos de 2023, 2024 y 2025 suman 363 millones de euros pendientes de ejecución, una cifra que, según advirtió Igrexas, podría aumentar al cierre del presente ejercicio.
Desde el BNG consideran que los recursos municipales deberían orientarse prioritariamente a reforzar los servicios sociales, impulsar políticas públicas de vivienda, mejorar el transporte urbano y atender las necesidades de los barrios y parroquias. A estas cuestiones añaden también la promoción de la actividad cultural, el apoyo al deporte local y el desarrollo de políticas específicas para la juventud.
La propuesta nacionalista pasa por habilitar un proceso abierto de participación ciudadana que permita incorporar las prioridades de los vecinos a la elaboración de las cuentas municipales. Según explicó Igrexas, esta fórmula contribuiría a mejorar la transparencia en la gestión de los recursos públicos y favorecería una mayor implicación social en la toma de decisiones.
El BNG sostiene que los presupuestos de 2027 deben responder a las necesidades del conjunto de la ciudad y defiende que una parte significativa de las inversiones sea decidida directamente por la ciudadanía mediante mecanismos de participación democrática.