El BNG de Vigo reclama datos verificados sobre las fugas de la red de abastecimiento y pide cooperación ante la sequía

El Bloque Nacionalista Gallego (BNG) de Vigo reclamó al Ayuntamiento y a la Xunta de Galicia que abandonen la confrontación política alrededor de la situación de sequía y cooperen para garantizar el suministro de agua potable a la ciudad y a su área. La formación nacionalista considera necesario contar con información contrastada sobre el estado de la red de abastecimiento y adoptar medidas preventivas ante el retraso cíclico de las lluvias.
El portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, aseguró que «el agua no puede ser un arma arrojadiza en la permanente disputa partidista entre PP y PSOE» y reclamó «rigor, responsabilidad y medidas preventivas» para hacer frente a la situación.
En este sentido, el grupo municipal nacionalista anunció que solicitará formalmente acceso a todos los informes técnicos de los que disponga el Ayuntamiento sobre el nivel de fugas en la red de abastecimiento. Para el BNG, conocer con precisión las pérdidas resulta fundamental para evaluar la situación y determinar posibles medidas de ahorro y eficiencia.
Igrexas reclamó que el debate se base en datos concretos y verificados y no en las declaraciones cruzadas entre las distintas administraciones. «Frente a las declaraciones cruzadas de unos y otros demandamos datos concretos y verificados», señaló.
El BNG también pedirá las actas de las reuniones celebradas por el Comité de Seguimiento de la Sequía, constituido el pasado 7 de julio según anunció el alcalde de Vigo. La formación pretende conocer qué medidas fueron analizadas y acordadas en este órgano, así como comprobar cuál fue su aplicación efectiva.
Otro de los asuntos sobre los que los nacionalistas solicitarán información es la situación de los grandes consumidores de agua. El BNG quiere saber si el Ayuntamiento envió comunicaciones a las industrias y actividades económicas con elevados consumos para solicitarles una reducción de los usos intensivos del agua.
Igrexas recordó que este tipo de medidas ya se adoptaron en agosto de 2022, cuando el embalse de Eiras se encontraba veinte puntos por encima de su capacidad actual, y también en octubre del pasado año.
Desde el BNG consideran que la prioridad debe ser anticiparse a las dificultades y garantizar el abastecimiento, especialmente ante el retraso de las lluvias que se repite de manera cíclica. «Lo que necesitan las viguesas y vigueses es rigor, responsabilidad y medidas preventivas ante el retraso cíclico de las lluvias, no más trincheras ni propaganda electoralista», afirmó el portavoz municipal.
La formación nacionalista insiste así en la necesidad de que Ayuntamiento y Xunta dejen atrás las acusaciones cruzadas y establezcan vías de colaboración para afrontar la situación. «Menos polémicas alrededor del problema y más gestión para ofrecer soluciones», reclamó Igrexas.