El BNG denuncia el retraso en el Programa de Respiro Familiar

La portavoz de Política Social del BNG en el Parlamento, Olalla Rodil, denuncia el retraso en la convocatoria este año del Programa de Respiro Familiar, dirigido a personas cuidadoras habituales no profesionales que atienden de forma continuada a una o más personas dependientes o con discapacidad. “Muchas familias se están poniendo en contacto con el BNG para mostrar su preocupación, porque sin ayudas de la Xunta les resulta muy difícil poder contratar un servicio de atención domiciliaria, una plaza en un centro de día o en un centro de discapacidad”, subraya.
Haciéndose eco de esta preocupación, el BNG reclama al PP en la Xunta que convoque de manera inmediata y con la dotación presupuestaria suficiente la orden de ayudas de este programa que, en años anteriores, se publicaba en abril o mayo y permanecía abierta hasta octubre.
Tal y como explica Rodil, se trata de un programa “muy necesario para cuidar de quien cuida”, permitiendo a las personas beneficiarias tener unos días de respiro con la garantía de que las personas dependientes o con discapacidad están bien atendidas”. El programa incluye ayudas de hasta un máximo de mil euros para que las familias puedan contratar un servicio de atención domiciliaria o una plaza en un centro de día, o de hasta 1.500 euros en el caso de optar por una residencia.
La diputada del BNG destaca que, según los propios datos de la Xunta, las personas cuidadoras son en su inmensa mayoría mujeres que atienden durante las veinticuatro horas del día, y durante los siete días de la semana, a personas con más de un 75 % de discapacidad reconocida, personas con grados II o III de dependencia o que precisan de terceros para desarrollar sus tareas de la vida diaria.
Además de la convocatoria inmediata de las ayudas, la también viceportavoz del BNG en el Parlamento exige una dotación económica mayor, puesto que el presupuesto asignado por la Consellería de Política Social apenas supera el millón de euros, “una cuantía que se queda muy pequeña para atender todas las solicitudes que se presentan”.
Muestra de ello es, profundiza Rodil, que “en años anteriores, la Xunta dio por concluidas las ayudas por agotamiento del crédito, sin terminar siquiera el plazo de presentación de solicitudes”. “El déficit de ayudas o de plazas a las que llevar a las personas dependientes o con discapacidad está dejando a miles de gallegas y gallegos fuera, excluidos de este servicio tan necesario para garantizar unas condiciones de vida dignas tanto para las personas dependientes y con discapacidad como para sus cuidadoras habituales”, critica.
En este sentido, recuerda que el Observatorio de Dinamización Demográfica, en su último informe sobre longevidad y envejecimiento, ya advierte de la carencia de programas de respiro para personas cuidadoras, cifrando entre el 80 y el 90 % la población que lo necesita y no dispone de él.
Asimismo, añade, entidades sociales como ASPANEMI de la comarca de Ferrolterra vienen denunciando la imposibilidad de encontrar plazas en residencias y centros de día dirigidas a personas con discapacidad en Galicia para poder contratar estos respiros, “viéndose obligadas a acudir a centros de fuera del país con costes difícilmente asumibles para las familias trabajadoras gallegas”.