El BNG exige a Rueda explicaciones sobre el origen del incendio de Oimbra

Le pregunta se va a limpiar las fajas de seguridad de los ayuntamientos de menos de 10.000 habitantes en tiempo y forma o se va a ser otra de sus mentiras
Ana Ponton
4 May 2026

La portavoz nacional, Ana Pontón, exigió al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, que comparezca en el Parlamento gallego para explicar el “desbroce en plena temporada de riesgo” que originó el pasado verano en Oímbra el segundo incendio más grande de la historia de Galicia.

Pontón recordó que estas labores de desbroce se realizaron además en una jornada en la que no estaban permitidos, según la información publicada por un diario, que también revela que el desbroce fue realizada bajo encargo de la Xunta y del ayuntamiento. Desbroce “donde la negligencia y la descoordinación acabó provocando el segundo fuego más grande de nuestra historia, tres brigadistas heridos y una catástrofe ambiental y social”, recriminó.

“La sociedad gallega merece una explicación y la asunción de responsabilidades políticas, por ello exigimos a Rueda que comparezca en el Parlamento para dar explicaciones sobre qué falló, sobre cómo es posible que la Xunta no había parado unas labores que ella misma contrató”, incidió en rueda de prensa, para emplazar al titular del Ejecutivo a dar explicaciones en sede parlamentaria sobre lo que consideró una “negligencia política” y una “temeridad” que puso en riesgo el territorio y la vida de las personas.

La líder nacionalista pidió a Rueda que en su comparecencia también aclare si se va a cumplir la promesa que realizó en la Cámara de ejecutar la limpieza de las fajas de seguridad en los ayuntamientos de menos de 10.000 habitantes o si se trata de un anuncio o una mentira más.

“El plazo para ejecutar la limpieza en las franjas de protección en estos ayuntamientos acaba el 31 de mayo y queremos saber si esas fajas van a estar listas en tiempo y forma como se comprometió o si simplemente estamos ante un anuncio y ante una mentira del presidente de la Xunta”, cuestionó después de recordar que son 257 municipios, la mayoría en el rural, los que precisan “una medida clave” en la seguridad de las personas y de las viviendas ante unos fuegos “cada vez más peligrosos y destructivos que llegan cada vez más a las casas”, remarcó.

La portavoz nacional consideró “muy relevante” la respuesta de Rueda a esta pregunta, dado que “hacer los desbroces en las franjas de protección en tiempo y forma” constituye la diferencia “entre un territorio seguro o un territorio asolado por un incendio que quema 23.000 hectáreas y que pone en riesgo la vida de las personas”, en referencia al grave fuego de Oímbra.

Pontón recalcó que, pese a estar delante de la ola de fuegos más grande de la historia del País con 120.000 hectáreas quemadas reconocidas por la Xunta -si bien el programa Copernicus eleva esta cifra por encima de las 170.000 hectáreas-, el Ejecutivo del PP no estuvo a la altura “ni antes, ni durante” y solo asumió dos únicos compromisos.

El primero, que habría ayudas y que se abonarían antes de finalizar el 2025 y, el segundo, que acometería la limpieza de la gestión de las franjas de seguridad en todos los ayuntamientos de menos de 10.000 habitantes, sin que hasta el momento concretara datos sobre el estado de estos trabajos, cuando el plazo para su ejecución remata el día 31 de este mes.

“La situación que tenemos a día de hoy, nueve meses después de los mayores incendios que sufrió Galicia en su historia, es que el Gobierno de Rueda solo pagó el 15% de las ayudas solicitadas por explotaciones agrícolas y solo restauró 6.000 de las 120.000 hectáreas quemadas”, sintetizó a modo de balance sobre la gestión de unos fuegos que, recordó, llevaron por delante montes, pastos, venías, explotaciones agroganaderas, infraestructuras públicas, industrias, viviendas e incluso aldeas enteras como San Vicente de Finca.

A los inmensos daños directos de los fuegos, sumó los problemas derivados de las lluvias en las zonas quemadas, que arrastran las cenizas de los montes hasta llegar a los cursos de agua provocando la contaminación de las aguas de abastecimiento domiciliario, algo que pudo comprobar de primera mano en su reciente visita a la comarca de Valdeorras, una de las más afectadas por los incendios del pasado verano.

“Arde sobre quemado y por ello el mínimo es reclamarle al presidente de la Xunta que cumpla con el prometido, agilice las ayudas a las personas afectadas y ponga en marcha un plan de recuperación del territorio quemado”, remarcó, para incidir en la necesidad de cambiar las políticas que llevaron hasta aquí al País.

Cambios como los que está proponiendo el Bloque y que recogió después de la ola de fuegos en su Plan De la Ceniza a la Vida, en el que apuesta por “un cambio radical” del modelo forestal para que los montes gallegos dejen de ser un polvorín, con medidas concretas como una moratoria indefinida y real en la plantación de eucalipto.

La líder del BNG también defendió un nuevo modelo forestal basado en un monte multifuncional y productivo, concebido en mosaico y donde se apueste por especies autóctonas y más resistentes a los fuegos “para proteger el territorio y las personas”.

Además de un plan de recuperación del territorio quemado, también abogó por último por una mayor profesionalización y eficacia del dispositivo de lucha contra los incendios, incluyendo la contratación de personal todo el año y la configuración de un mando único y con la formación necesaria frente a una nueva tipología de incendios “más voraces y mucho más peligrosos”.

“Desde el BNG tenemos claro que es posible un cambio de rumbo para hacerle frente al grave problema de los incendios forestales, pero eso pasa por un cambio de modelo, con un rural vivo y por un territorio que no está convertido en un gran eucaliptal”, ahondó para subrayar que todo esto es posible “si hay voluntad política para hacerlo”. “Nosotros vamos a seguir trabajando en esta línea porque sabemos que este es un problema de País que requiere soluciones y cambios estructurales”, concluyó.

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