El HULA celebra su 15 aniversario con una exposición que repasa su evolución y avances asistenciales

El Hospital Universitario Lucus Augusti (HULA) ha inaugurado una exposición conmemorativa con motivo de sus quince años de funcionamiento, una muestra que podrá visitarse hasta mediados de junio en la entrada principal del centro sanitario y que propone un recorrido por su historia reciente y por los principales hitos desde su puesta en marcha.
La exposición está compuesta por varios tótems instalados en el acceso principal del hospital, en los que se recogen momentos clave de estos quince años, desde la construcción y apertura del complejo hasta la incorporación de nuevos servicios, tecnología avanzada, programas asistenciales pioneros e iniciativas en materia de humanización, formación, investigación y sostenibilidad. La muestra permite recordar el proceso iniciado en noviembre de 2010, cuando el hospital recibió a sus primeros pacientes y culminó el traslado de la actividad asistencial desde el antiguo Hospital Xeral.
A lo largo de este periodo, el HULA se ha consolidado como centro de referencia del Área Sanitaria de Lugo, A Mariña y Monforte de Lemos y como uno de los principales proyectos sanitarios impulsados por la Xunta de Galicia. En la actualidad funciona como una auténtica ciudad de la salud, por la que transitan a diario miles de personas entre pacientes, acompañantes, visitantes y profesionales, con una plantilla de alrededor de 3.700 trabajadores.
La exposición también destaca la incorporación de prestaciones que han transformado la atención sanitaria en la provincia, permitiendo que muchos pacientes puedan recibir en Lugo tratamientos y pruebas que antes obligaban a desplazarse. Entre los principales avances figuran la puesta en marcha de la Hemodinámica, la Radioterapia y la Medicina Nuclear, servicios que supusieron un cambio decisivo en la atención de patologías cardiovasculares y oncológicas, con tecnologías como aceleradores lineales, PET y gammacámara.
Otro de los bloques de la muestra está dedicado a la alta tecnología incorporada por el hospital, entre la que destaca el robot quirúrgico Da Vinci, con el que ya han sido intervenidos alrededor de 2.000 pacientes, permitiendo cirugías más precisas, menos invasivas y con mejores tiempos de recuperación.
La exposición recuerda también el carácter pionero del HULA en distintos ámbitos, como la puesta en marcha de la rehabilitación cardíaca para pacientes que han sufrido infartos o la hemodiálisis domiciliaria, una iniciativa que sitúa a la sanidad lucense como referente en Galicia al permitir tratamientos renales en el propio domicilio con mayor autonomía para los pacientes.
La humanización de la asistencia sanitaria ocupa igualmente un lugar destacado, con referencias a los hospitales de día, la atención a la cronicidad, la unidad de Oncohematología, los programas de rehabilitación funcional para personas mayores y las iniciativas destinadas a mejorar el confort y la cercanía de la atención hospitalaria.
La muestra también pone en valor el papel del HULA en la prevención, la detección precoz, la docencia y la investigación, con un laboratorio que participa en el programa gallego de cribado de cáncer de cérvix y una Unidad de Mama clave en el diagnóstico y seguimiento del cáncer de mama. Como hospital universitario, el centro acoge cada año la formación de estudiantes de Medicina, médicos residentes y otros profesionales sanitarios en formación.
Otro de los espacios está dedicado al papel del hospital durante la pandemia de la covid-19, una etapa en la que el centro reforzó su capacidad asistencial y se convirtió en un punto clave de la campaña de vacunación. La exposición también aborda la importancia de los sistemas técnicos y de soporte que garantizan el funcionamiento continuo del complejo, así como las medidas de sostenibilidad implantadas, como paneles solares, reducción del papel, adaptación de quirófanos y la certificación como primer hospital público de España con desperdicio alimentario cero.
El HULA, con una inversión superior a los 300 millones de euros, supuso un cambio estructural para la sanidad pública lucense al centralizar servicios antes dispersos y mejorar la coordinación asistencial. El complejo, situado en San Cibrao, ocupa una superficie de 166.000 metros cuadrados y dispone de cerca de 200.000 metros cuadrados útiles, más de 800 camas, alrededor de 500 salas de consulta y una amplia dotación de quirófanos, unidades y servicios de alta tecnología.