El IEO documenta nuevas anomalías de coloración en peces de la ría de Vigo

Un estudio científico identifica un lenguado senegalés con pigmentación en ambas caras del cuerpo y otros tres posibles casos de alteraciones en el color observados en aguas viguesas
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6 Nov 2026

Un equipo científico liderado por el Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC), en el que participa la Universidad de Vigo, ha documentado nuevas anomalías de coloración en peces marinos de las costas españolas. Entre los hallazgos destaca el de un lenguado senegalés capturado en la ría de Vigo que presentaba pigmentación en ambas caras del cuerpo, una alteración poco habitual en los peces planos.

La investigación, publicada en la revista Marine Pollution Bulletin, recoge tres ejemplares con anomalías pigmentarias localizados entre 2025 y 2026 en aguas de Galicia y Andalucía. Además del lenguado de la ría de Vigo, el trabajo identifica un sargo común capturado en enero de 2026 en la bahía de Baiona, con una alteración pigmentaria mixta, y un pez sapo del golfo de Cádiz que presentaba una pérdida de pigmentación compatible con el albinismo oculocutáneo.

La identificación de las tres especies se confirmó mediante técnicas de análisis genético. En el caso del ejemplar de la ría viguesa, la anomalía consiste en una ambicoloración casi completa: la parte inferior del cuerpo, que normalmente presenta una tonalidad blanquecina, también estaba pigmentada.

El equipo científico documentó, además, otros tres posibles casos de coloración inusual durante observaciones submarinas realizadas en 2025 en la ría de Vigo. Se trata de ejemplares de sargos y maragotas (Labrus bergylta), cuyos patrones de color podrían responder a anomalías pigmentarias, aunque los investigadores no descartan que sean variaciones naturales o cambios fisiológicos.

El caso de la ría de Vigo impulsa una revisión mundial

El hallazgo del lenguado senegalés llevó al equipo a realizar una revisión de la literatura científica internacional sobre la ambicoloración en peces planos silvestres, como lenguados, rodaballos y platijas.

Este tipo de peces presenta una marcada asimetría corporal, con los dos ojos situados en uno de los lados. La cara superior suele tener una coloración que les permite camuflarse en el fondo marino, mientras que la inferior normalmente carece de pigmentación oscura. La ambicoloración altera este patrón y provoca la aparición de manchas oscuras o pigmentación en toda la parte inferior.

Tras analizar un centenar de publicaciones científicas, los investigadores identificaron casos de esta anomalía en 79 especies pertenecientes a diez familias de peces planos. Según el estudio, se trata de la primera revisión mundial de este fenómeno en poblaciones silvestres y de una referencia para futuras investigaciones sobre los mecanismos que regulan la pigmentación.

Posibles pistas sobre la salud de los ecosistemas marinos

La coloración de los peces depende de mecanismos genéticos, hormonales y fisiológicos que regulan el desarrollo y el funcionamiento de los cromatóforos, las células responsables de la pigmentación. Las alteraciones en estos procesos pueden provocar fenómenos como el albinismo, el melanismo o la ambicoloración.

Aunque son poco frecuentes en las poblaciones naturales, diferentes estudios han relacionado estas anomalías con factores genéticos, alteraciones durante el desarrollo y determinadas condiciones ambientales, como la exposición a contaminantes, los cambios de temperatura o las deficiencias nutricionales.

Sin embargo, los investigadores advierten de que los ejemplares recogidos en este trabajo fueron obtenidos de manera oportunista, por lo que no es posible establecer una relación directa entre las alteraciones de su pigmentación y el estado ambiental de las zonas en las que aparecieron.

«Las anomalías de la pigmentación son fenómenos raros en las poblaciones naturales, pero su documentación sistemática puede mejorar nuestro conocimiento sobre los procesos biológicos que regulan la coloración de los peces y aportar nuevas herramientas para la vigilancia ambiental», señala Rafael Bañón, investigador del Centro Oceanográfico de Vigo del IEO y primer autor del estudio.

El equipo considera que serán necesarios programas de seguimiento a largo plazo, con metodologías estandarizadas e información sobre las poblaciones y las condiciones ambientales, para conocer la frecuencia real de estas anomalías y determinar si pueden utilizarse como indicadores de la salud de los ecosistemas marinos.

La participación de Alejandro de Carlos contó con la financiación de la Xunta de Galicia a través de la ayuda a Grupos de Referencia Competitiva (ED431C 2025/52). Por su parte, la campaña ARSA0326, incluida en el proyecto PESCADIZ-II (PESCADIZ-II-20223FM049), recibió financiación parcial de la Unión Europea a través del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA), en el marco del programa nacional de recogida de datos y asesoramiento científico pesquero.

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