El investigador Hugo Bal García reconstruye el clima en el que vivieron los últimos neandertales de Galicia

La investigación de la USC en la Cova Eirós de Triacastela concluye que la zona mantuvo unas condiciones ambientales estables durante la Edad de Hielo, con temperaturas más bajas que las actuales pero abundantes precipitaciones
investigación-Cova-Eirós-Triacastela
15 Jul 2026

Una nueva investigación desarrollada en el yacimiento arqueológico de Cova Eirós, situado en Cancelo, en el municipio lucense de Triacastela, aporta nuevos datos sobre el clima y el entorno natural en el que vivieron los últimos neandertales y los primeros Homo sapiens de Galicia. El trabajo identifica además a las sierras orientales gallegas como un área de refugio climático que mantuvo unas condiciones ambientales relativamente estables a lo largo del tiempo.

El estudio, liderado por Hugo Bal García, investigador del Grupo de Estudios para la Prehistoria del Noroeste – Arqueología, Antigüedad y Territorio (GEPN-AAT) de la Universidad de Santiago de Compostela y del Centro de Investigación Interuniversitario de los Paisajes Atlánticos y Culturales (CISPAC), analizó los niveles 3, 2 y 1 del yacimiento, correspondientes a un periodo comprendido entre hace 41.000 y 17.000 años.

Esta secuencia arqueológica abarca tanto las últimas ocupaciones de los neandertales, representadas en el nivel 3, como distintas fases de presencia de los primeros Homo sapiens en el noroeste peninsular, localizadas en los niveles 2 y 1. Esto permitió comparar la evolución del medio natural al que tuvieron que adaptarse ambas especies humanas.

La investigación se basó en el análisis zooarqueológico de más de 400 restos de animales pertenecientes, al menos, a 36 especies diferentes. A partir de su identificación taxonómica y de la aplicación de modelos paleoecológicos, los investigadores reconstruyeron la vegetación existente en el entorno de la cueva y estimaron las temperaturas y precipitaciones correspondientes a cada una de las fases estudiadas.

Los resultados muestran que Galicia presentaba entonces un clima considerablemente más frío que el actual, con un descenso de hasta 3,6 grados en la temperatura media anual. Sin embargo, el territorio mantenía un elevado régimen de precipitaciones, superior a los 1.000 milímetros anuales en todos los niveles analizados.

El estudio también concluye que, a lo largo de la Edad de Hielo, el clima experimentó un progresivo aumento de las temperaturas y de las precipitaciones, conservando un paisaje formado por zonas arboladas combinadas con amplias praderas húmedas. Estas características refuerzan la hipótesis de que las sierras orientales gallegas actuaron como un refugio climático, proporcionando condiciones favorables para la supervivencia de las comunidades de cazadores-recolectores durante miles de años.

La investigación ha sido publicada en la revista científica Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology y contó también con la participación de investigadores de las universidades de Vigo, León, Oviedo y Rovira i Virgili, además del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES).

El artículo, titulado Palaeoecological dynamics during the Middle and Upper Palaeolithic in Northwest Iberia: The Cova Eirós archaeological site, forma parte del proyecto Dinámicas poblacionales y tecnológicas durante el Pleistoceno final-Holoceno de las Sierras Orientales del Noroeste ibérico 2, financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, la Agencia Estatal de Investigación y los fondos FEDER de la Unión Europea. Por su parte, las intervenciones arqueológicas en Cova Eirós cuentan con financiación de la Consellería de Cultura, Lingua e Xuventude de la Xunta de Galicia.

0.32095313072205