El personal de Viaqua se moviliza en cuatro ciudades gallegas para reclamar un convenio colectivo digno

Trabajadores y trabajadoras de Viaqua protagonizaron este jueves concentraciones en Fene, Santiago de Compostela, Pontevedra y Ourense para exigir la consecución de un convenio colectivo digno y denunciar lo que consideran un bloqueo de las negociaciones por parte de la dirección de Veolia-Viaqua. La compañía presta el servicio de abastecimiento y gestión del agua en alrededor de 50 municipios gallegos, dando cobertura a una población próxima a las 750.000 personas.
Las protestas, convocadas por el comité intercentros, se desarrollaron ante distintos ayuntamientos y las instalaciones de la empresa, con el objetivo de incrementar la presión sobre la dirección para que retome unas negociaciones que, según la representación sindical, permanecen prácticamente paralizadas.
El comité asegura que, a pesar de los intentos realizados para acercar posturas durante la reunión mantenida el pasado 1 de junio, apenas se registraron avances en varios puntos del convenio. Los representantes del personal sostienen que la empresa continúa rechazando mejoras salariales alegando que podrían afectar a su competitividad en los procesos de contratación pública.
Desde la parte social consideran “inaceptable” esta argumentación, especialmente tratándose de una multinacional como Veolia. Además, señalan que los salarios actuales del personal no superan las tablas medias del sector y que cada vez se aproximan más a las condiciones establecidas en el convenio estatal.
Los sindicatos también critican que la empresa esté trasladando mensajes de incertidumbre sobre el futuro de las concesiones y de la actividad, mientras prolonga el proceso negociador. A su juicio, esta situación está provocando una pérdida continuada de poder adquisitivo entre los trabajadores y trabajadoras.
Entre las principales demandas del personal figuran el mantenimiento de la jubilación parcial, la recuperación del poder adquisitivo mediante incrementos salariales vinculados al IPC, la equiparación de las condiciones retributivas entre áreas de actividad, mejoras para el personal administrativo, un aumento de las compensaciones por guardias y trabajos en condiciones especiales, así como una reducción de la jornada laboral.
Estas reivindicaciones fueron ratificadas por unanimidad en una asamblea de delegados y delegadas celebrada el pasado 3 de junio, en la que también se acordó intensificar las movilizaciones ante la falta de avances en las conversaciones con la empresa.
El comité intercentros asegura que continúa apostando por el diálogo y la negociación como vía para alcanzar un acuerdo, pero advierte de que mantendrá las protestas durante el mes de junio si la dirección no modifica su posición. En este escenario, la representación sindical no descarta convocar una jornada de huelga a finales de mes.
Finalmente, los representantes del personal agradecieron la participación e implicación demostrada por los trabajadores y trabajadoras en las movilizaciones desarrolladas en las últimas semanas y apelaron a la unidad para lograr un convenio que mejore las condiciones laborales y salariales de todo el colectivo.