El PSdeG califica de “imperdonable” que la Xunta retirase 2.600 de los 2.800 autorrescatadores adquiridos para la extinción de incendios

La portavoz de Política Forestal del Grupo Socialista, Carmen Rodríguez Dacosta, calificó de “imperdonable” que la Xunta de Galicia tuviese que retirar 2.639 de los 2.820 autorrescatadores adquiridos este año para las brigadas contra incendios. La parlamentaria socialista denunció las “graves carencias” en los equipos de los trabajadores durante una intervención en la Comisión de Agricultura del Parlamento gallego, después de que el director general de Defensa del Monte confirmase la retirada de estos equipos.
Dacosta alertó de que los brigadistas recibieron hace pocos días los autorrescatadores de recambio, por lo que, según denunció, tuvieron que afrontar toda la temporada de incendios en condiciones de grave riesgo y sin contar con el equipamiento imprescindible. Además, señaló que continúan sin disponer de las mochilas adaptadas para transportar todo el material, una situación que obliga a llevar los autorrescatadores en el cinturón, ya sobrecargado, hasta el punto de que “algunos están comprando su propia mochila”.
La responsable socialista advirtió de que “no puede trasladarse al trabajador la responsabilidad de buscar por su cuenta cómo transportar el equipamiento que la propia Administración le exige llevar”. También criticó que parte del material llegase con problemas en el sellado de los envoltorios, lo que obligó a su retirada, y censuró la “falta de agilidad en la distribución y reposición del material”. “La seguridad no puede quedar esperando por un procedimiento administrativo”, afirmó.
Dacosta subrayó que “la seguridad de los que se ponen delante del fuego no puede llegar tarde ni defectuosa” y advirtió de que “pueden anunciar helicópteros, aviones y drones, pero no sustituyen unas botas, ropa ignífuga o un autorrescatador que funcione cuando un brigadista queda atrapado por el fuego”.
La portavoz socialista censuró que el Gobierno gallego repita un año más los problemas con los autorrescatadores y criticó la entrega de “equipos con problemas, devoluciones, sustituciones y trabajadores que denuncian carencias en la entrega y la reposición de sus equipos de protección individual (EPI)”.
Dacosta también reclamó al Gobierno gallego que atienda las demandas para mejorar las condiciones de los vigilantes y emisoristas del Servicio de Prevención y Defensa contra los Incendios Forestales (SPIF). Según explicó, estos profesionales desarrollan multitud de funciones que van “mucho más allá de recibir y transmitir comunicaciones”, ya que reciben, tratan, registran y actualizan información operativa en tiempo real y gestionan la comunicación entre los distintos niveles del sistema.
La socialista destacó que estos trabajadores se enfrentan a situaciones de “enorme presión”, en las que la información debe ser inmediata y precisa, ya que un error o un retraso puede afectar directamente a la seguridad del operativo.
Críticas a la oferta formativa de Medio Rural
Por otra parte, Carmen Rodríguez Dacosta criticó la “falta de planificación, programación y ejecución” de la oferta formativa de la Consellería de Medio Rural y reclamó una formación “adecuada a las necesidades reales del medio rural gallego”. Las declaraciones se produjeron durante la comparecencia del director general de la Agencia Gallega de la Calidad Alimentaria (Agacal) en el Parlamento para informar sobre la oferta de formación agraria para el próximo año.
La responsable socialista cuestionó que la Consellería priorice “cursos de arte floral” frente a una oferta formativa orientada a las necesidades del sector. A su juicio, la programación debería partir de una evaluación previa por parte del Gobierno gallego, que actualmente “carece de un análisis claro del retorno, de la demanda y de la prioridad de cada acción formativa”.
Dacosta señaló que desde Agacal deberían “programar, coordinar y hacer el seguimiento de los cursos de formación agraria”, ya que sin una evaluación clara de los resultados “resulta difícil valorar cuál es realmente la dimensión de la oferta formativa y su evolución con respecto a los años anteriores”. En este sentido, consideró que “limitarse a anunciar acciones formativas, horas, plazas y presupuesto sin conocer lo que ha ocurrido con la programación anterior no es ni lo más adecuado ni lo más productivo”.
La parlamentaria instó a la Consellería a aprovechar las instalaciones, los recursos humanos y la capacidad de los centros de los que dispone para responder a las necesidades del sector agrario, con una programación “realmente orientada a las necesidades estratégicas del sector”. También reclamó un esfuerzo adicional para incorporar nuevos profesionales al medio rural, favorecer el relevo generacional y crear mano de obra cualificada, así como para avanzar en la modernización de las explotaciones.
En definitiva, Dacosta defendió una oferta formativa adaptada a las prioridades del medio rural y orientada a impulsar cursos directamente relacionados con la actividad agraria y con la generación de actividad económica en el territorio.