El PSdeG denuncia retrasos en la planificación contra los incendios mientras la Xunta destaca el descenso de los fuegos en 2026

La planificación de la lucha contra los incendios forestales en Galicia centró este martes el debate en el Parlamento, donde la conselleira de Medio Rural, María José Gómez, compareció para hacer balance de la campaña de 2026 y la portavoz de Política Forestal del Grupo Socialista, Carmen Rodríguez Dacosta, cuestionó la gestión del Gobierno gallego y denunció deficiencias en la prevención y en los medios de seguridad de los profesionales.
Dacosta afeó a la conselleira que compareciese para dar cuenta de los incendios del pasado verano cuando, según sostuvo, debería presentar el Plan de Prevención y Extinción de Incendios (Pladiga) de 2027, que, de acuerdo con los plazos legales que citó, debería estar aprobado y publicado este 3 de noviembre. La diputada socialista criticó que la planificación de la campaña llegue tarde y defendió que la prevención debe desarrollarse durante todo el año, no limitarse a la aprobación de un documento cuando se acerca el verano.
La representante socialista también censuró que Gómez compareciese sin entregar al Parlamento y al Consejo Forestal un informe sobre el cumplimiento del Pladiga. Reclama un balance verificable que detalle los trabajos de prevención previstos y los realmente ejecutados en cada distrito, así como las actuaciones de recuperación de los territorios afectados por los incendios. Además, advirtió de que la Xunta solo actuó en 70 de las 276 parroquias priorizadas para la gestión de la biomasa en las franjas secundarias y criticó la falta de desarrollo de los Planes de Ordenación de los Recursos Forestales (PORF) y de actualización de los planes de prevención de los distritos (Pladid).
Otro de los aspectos en los que incidió Dacosta fue en las condiciones laborales de los brigadistas. Consideró inadmisible que profesionales que realizan jornadas de hasta 12 horas reciban apenas un bocadillo para alimentarse y reclamó que puedan disponer de comida y bebida adecuadas durante el servicio. También denunció carencias en los equipos de seguridad y recordó que, según reconoció en septiembre el director general de Defensa del Monte, la Xunta tuvo que devolver 2.639 de los 2.820 autorrescatadores adquiridos por problemas en sus bolsas de protección.
La diputada socialista cuestionó igualmente la información ofrecida por el Gobierno gallego sobre los incendios y afirmó que en 2025 solo comunicó 200 de los 1.500 fuegos registrados. Según indicó, durante agosto informó de 45 de los 492 incendios que tuvieron lugar en Galicia. Para Dacosta, las deficiencias no son responsabilidad de los profesionales, sino de las decisiones políticas sobre los medios disponibles, las condiciones de trabajo y la prevención.
Por su parte, María José Gómez destacó la evolución de los datos de la campaña de este año y subrayó la reducción tanto del número de incendios como de la superficie afectada. Según las cifras provisionales de la Consellería hasta el 31 de octubre, Galicia registró 1.227 incendios forestales, que afectaron a 5.318,9 hectáreas, de las cuales 3.109,1 eran arboladas y 2.229,8 desarboladas. La superficie quemada se redujo un 95,6 % respecto al mismo período de 2025, cuando se habían contabilizado 1.470 fuegos y 118.739,9 hectáreas afectadas.
La conselleira puso también estos resultados en relación con las medias históricas: la superficie afectada este año fue un 85,5 % inferior a la media del período 2021-2025 y un 81,7 % menor que la de los últimos diez años. Gómez recordó que la campaña estuvo marcada por condiciones meteorológicas especialmente adversas, con un verano que fue el más cálido en Galicia desde 1961 y con una precipitación media acumulada un 22 % inferior a la habitual. Con todo, advirtió de que los datos no deben conducir a la autocomplacencia ni a bajar la guardia.
La titular de Medio Rural destacó que 933 de los siniestros registrados quedaron en conatos, es decir, no llegaron a afectar a una hectárea. También subrayó que los grandes incendios, aquellos que superan las 500 hectáreas, pasaron de 19 en el mismo período de 2025 a dos en 2026: el de Ponteareas, a comienzos de abril, que afectó a más de 886 hectáreas, y el de Calvos de Randín, iniciado el 24 de septiembre, que llegó a cerca de 520 hectáreas.
Otro de los indicadores destacados por la Xunta fue el descenso de los incendios en los que se declaró la Situación Operativa 2, que pasaron de 105 en el mismo período del año pasado a siete hasta el 31 de octubre, un 93,3 % menos. La conselleira señaló también que el tiempo medio de reacción desde la detección del fuego hasta la llegada de los primeros medios de extinción se situó en torno a los 20 minutos.
En cuanto a los recursos humanos, Gómez cifró en cerca de 3.000 los profesionales que integran el servicio gallego de lucha contra incendios. Dos tercios trabajan durante todo el año y el resto durante nueve meses. Para la temporada de alto riesgo se incorporaron 42 brigadas, con 168 efectivos, y la Unidad de Directores de Extinción pasó de seis a quince miembros. La conselleira recordó también los acuerdos firmados este año con la representación sindical para mejorar las condiciones de los agentes forestales, facultativos ambientales y bomberos forestales fijos-discontinuos, con una inversión de seis millones de euros.
La Xunta destacó igualmente el refuerzo de los medios materiales y tecnológicos, con la ampliación de la red de vigilancia hasta las 241 cámaras en 111 localizaciones, un 30 % más, y la incorporación de tres drones. En el ámbito terrestre se entregaron seis máquinas hidrostáticas polivalentes y tres vehículos motobomba, con una inversión de 3,1 millones de euros, mientras que los medios aéreos pasaron de 20 a 24 aeronaves.
En materia de prevención, Gómez puso en valor el convenio para la gestión de la biomasa en las franjas secundarias, que duplicó este año su presupuesto hasta los 25 millones de euros y amplió a 276 las parroquias priorizadas. Según la conselleira, 301 ayuntamientos solicitaron adherirse al programa y 278 ya tienen aprobado su plan municipal de prevención. A estas actuaciones añadió los tratamientos preventivos en más de 17.000 hectáreas y las inversiones en prevención de daños en los bosques, gestión pública, tratamientos silvícolas y reforestación.
La conselleira también se refirió a la investigación de las causas de los incendios. Según los datos de la Unidad de Investigación de Incendios Forestales hasta el 16 de octubre, 819 de los fuegos registrados estaban siendo investigados. Además, indicó que el informe identificaba 30 casos vinculados a la red eléctrica y 16 a la ferroviaria entre las tipologías de negligencias y accidentes.
De cara al próximo ejercicio, la Dirección General de Defensa del Monte contará en 2027 con más de 226 millones de euros, un 5,8 % más que este año. El presupuesto mantendrá, además, los 25 millones destinados a la gestión de la biomasa en las franjas de protección de los núcleos de población.