El Senado aprueba una iniciativa para incluir la balneoterapia como tratamiento terapéutico en el Sistema Nacional de Salud

La Comisión de Sanidad del Senado aprobó una propuesta presentada por los representantes ourensanos del Partido Popular en la que se solicita la incorporación de la balneoterapia como tratamiento terapéutico en la cartera común de servicios del Sistema Nacional de Salud (SNS).
La iniciativa pone el foco en los beneficios sanitarios, sociales y económicos del termalismo, especialmente en las zonas rurales y de reto demográfico, donde se concentra la mayor parte de los balnearios.
Según defienden los impulsores de la propuesta, el objetivo es reforzar el papel del termalismo terapéutico como un “recurso sanitario estratégico”, una línea que, según apuntan, ya se viene promoviendo desde la Diputación de Ourense y también en el marco de la Sección de Villas Termales de la FEMP, así como en otras entidades europeas.
La moción salió adelante con el apoyo de todos los grupos salvo el PSOE, que se abstuvo en una votación en la que intervino el senador ourensano Rafael Villarino con un discurso que el PP calificó de meramente partidista.
En el debate, los defensores de la propuesta destacaron los beneficios de la balneoterapia en pacientes crónicos, la posible reducción del consumo de fármacos, la prevención de enfermedades y su contribución a un envejecimiento más saludable.
El senador Manuel Baltar, encargado de presentar la iniciativa, aseguró que existe “evidencia científica suficiente” para avalar esta medida y subrayó que “tendría un impacto muy positivo en territorios como Ourense, la provincia de mayor potencial termal de Europa y que ostenta el título de Capital Termal de Galicia”.
Por su parte, Francisco José Fernández señaló la necesidad de modificar la normativa estatal para evitar la confusión entre balnearios y actividades de ocio, apuntando que los balnearios “son una herramienta de salud preventiva, de bienestar físico, emocional y de integración social”.
Los representantes populares también criticaron el retraso de España respecto a otros países europeos donde la balneoterapia ya está integrada en los sistemas públicos de salud, como Francia, Alemania, Italia o Portugal.
La propuesta incluye además la solicitud al Gobierno central para que requiera un informe previo a la Red Española de Agencias de Evaluación de Tecnologías Sanitarias, con el fin de determinar las indicaciones de su uso en función de la evidencia clínica, la seguridad y la eficiencia.