El SLG alerta de la nefasta campaña 2026 que vive el sector apícola e insta a la Xunta a actuar de inmediato

El Sindicato Labrego Galego (SLG) alerta de que la producción de miel en Galicia se reducirá este año en más de un 50 % respecto de 2025, una situación que, según la organización agraria, compromete seriamente la viabilidad económica de cientos de familias que dependen de la apicultura. La sequía y la elevada incidencia de la avispa velutina se sitúan entre las principales causas de este descenso, a las que se suman los efectos de los incendios, la varroa y las dificultades que atraviesa el mercado de la miel.
Con la campaña de extracción de miel ya avanzada, el SLG estima que este año difícilmente se superarán las 2.000 toneladas de miel recogidas en Galicia, frente a las cerca de 4.000 toneladas registradas en 2025. La organización recuerda que más de 500 familias tienen en la apicultura su principal fuente de ingresos y que en otras cerca de 1.000 familias esta actividad representa más del 25 % de sus ingresos.
El sindicato advierte de que esta caída de la producción agrava una situación económica ya complicada para el sector, marcada por los bajos precios de la miel a granel y por el incremento de las importaciones. Según el SLG, estudios realizados a comienzos de año situaban el precio de la miel a granel en el Estado por debajo de los cuatro euros por kilo, mientras que los costes medios de producción superaban los cinco euros. Ante esta situación, reclama que se calculen oficialmente los costes de producción y que se adopten medidas para impedir que las personas productoras tengan que vender por debajo de ellos.
La organización también reclama un mayor control en las fronteras ante la entrada de miel importada. El SLG denuncia que el llamado fraude de la miel está generando una competencia desleal para las explotaciones locales y recuerda que ya reclamó el incremento de los controles físicos a las importaciones. Según la organización, cuando se realizaron movilizaciones el pasado mes de marzo, solo se sometía a control físico una parte de las partidas que entraban en la Unión Europea y más de la mitad de las analizadas presentaban indicios de fraude.
La sequía y la avispa velutina agravan la situación
Entre los factores que explican el descenso de la cosecha, el SLG sitúa en primer lugar la sequía de los últimos meses. La falta de lluvia redujo la disponibilidad de néctar y acortó los períodos de floración, dificultando la alimentación de las abejas y reduciendo la capacidad de las colonias para producir miel. La organización recuerda además que los incendios registrados el año pasado afectaron a amplias zonas del territorio y redujeron también los recursos alimentarios disponibles para las abejas.
A estos factores se suma la elevada mortalidad de las colonias durante el invierno, relacionada en parte con la varroa destructor. El SLG señala que este ácaro presenta cada vez mayor resistencia a los tratamientos existentes y que el incremento de las temperaturas está alterando los ciclos naturales de las colonias, al reducir los períodos de interrupción de la puesta que contribuían al control de la enfermedad.
Con todo, la organización considera especialmente preocupante el avance de la avispa velutina. El sindicato asegura que en numerosas zonas la presencia del depredador se adelantó hasta 40 días respecto de lo habitual, provocando importantes pérdidas económicas al afectar directamente a las colonias de abejas. El SLG reclama una respuesta coordinada de las administraciones y recuerda que lleva más de una década advirtiendo sobre las consecuencias de esta plaga.
Según sus cálculos, una explotación de 200 colmenas puede acumular cada año entre 2.000 y 4.000 euros en pérdidas derivadas de la avispa velutina, una situación que considera «inasumible» para las explotaciones apícolas.
El sector busca un frente común
Ante esta situación, el SLG lleva más de un mes trabajando para articular un frente común del sector y reclamar medidas a la Consellería do Medio Rural. El pasado 18 de agosto se celebró en Santiago de Compostela una primera reunión en la que participaron buena parte de las asociaciones apícolas y organizaciones agrarias, con el objetivo de coordinar propuestas y acciones ante el avance de la avispa velutina y las pérdidas que acumula el sector.
La organización destaca la buena sintonía existente entre las entidades participantes y apuesta por la elaboración de un manifiesto conjunto que reclame mayor investigación para combatir la plaga, ayudas específicas para las explotaciones y una mayor presencia de la apicultura en las políticas agrarias.
El SLG señala que este jueves, 3 de septiembre, está prevista una segunda reunión en la que se pretende incorporar a otras organizaciones que no pudieron participar en el primer encuentro. El objetivo es avanzar hacia una posición común que permita trasladar las demandas a la Consellería do Medio Rural y a los ayuntamientos y, si es necesario, organizar nuevas movilizaciones durante el otoño.
El SLG reclama incluir la apicultura en las ayudas asociadas de la PAC
El futuro de la Política Agraria Común es otro de los ámbitos en los que el Sindicato Labrego Galego quiere centrar sus demandas. La organización asegura que trasladó al Ministerio de Agricultura sus propuestas sobre los futuros reglamentos europeos de la PAC y de la Organización Mundial del Comercio, haciendo especial hincapié en la necesidad de incorporar la apicultura a las ayudas asociadas a la producción.
El SLG considera que el sector debe contar con una ayuda específica similar a la existente en otras actividades ganaderas, como el vacuno de carne o de leche. La organización defiende que las personas apicultoras desempeñan un papel fundamental en la polinización y en el mantenimiento de los ecosistemas y que, en un contexto de cambio climático y caída continuada de las cosechas, es necesario garantizar el apoyo público a la actividad.
Para el sindicato, el actual debate en Bruselas sobre el futuro de la PAC representa una oportunidad para conseguir que la apicultura tenga un mayor peso en las políticas agrarias de los próximos años. El SLG considera que la reducción de las producciones provocada por el cambio climático hace imprescindible establecer una ayuda vinculada a la producción que permita garantizar la continuidad de las explotaciones apícolas gallegas.