El SLG alerta de que el aumento del Bono Cuidado consolida un modelo de dependencia que sobrecarga a las familias

El Sindicato Labrego Galego-Comisións Labregas (SLG-CCLL) mostró su preocupación por el aumento de casi 100 millones de euros destinado al Bono Cuidado en los presupuestos de la Xunta para 2027, anunciado por la conselleira de Política Social, Fabiola García. La partida alcanzará los 277,7 millones de euros, una decisión que, según la organización, consolida un modelo basado en prestaciones económicas de baja cuantía, mientras se reducen los servicios profesionales y aumenta la carga de las familias, especialmente de las mujeres del rural.
El sindicato recuerda que la prestación económica para cuidados en el entorno familiar está recogida en la Ley de Dependencia desde 2006 y que existe en todas las comunidades autónomas. La novedad en Galicia, señala, es el uso masivo de una ayuda que la normativa establece como excepcional, hasta convertirla en la principal vía de atención a las personas dependientes.
Los datos del período comprendido entre 2023 y 2026 reflejan esta evolución. Las prestaciones económicas para cuidados familiares crecieron un 150,84 %, al pasar de 17.277 a 43.338, mientras que el Servicio de Ayuda en el Hogar (SAF) descendió un 30,18 %, de 25.763 a 17.987. Así, hay más del doble de personas que reciben una prestación económica para ser cuidadas en casa que personas atendidas por el servicio profesional de ayuda en el hogar.
El SLG cuestiona también que el incremento de la financiación estatal se traduzca en una mejora efectiva de la atención. Galicia recibió en 2026 un 35,50 % más de fondos estatales que en 2025, pero el sindicato advierte de que la reducción de las listas de espera no garantiza que las personas dependientes reciban los servicios que necesitan. Según denuncia, muchos expedientes se cierran mediante prestaciones económicas en lugar de facilitar atención profesional.
La organización recuerda que, a 31 de agosto de 2026, más de 5.000 personas tenían aprobado un servicio pero todavía no lo habían recibido: 4.129 esperaban por el Servicio de Ayuda en el Hogar, 303 por una plaza en un centro de día y 605 por atención residencial. Para el sindicato, esta situación empuja a muchas familias a recurrir a la prestación económica porque no disponen de otras alternativas.
El SLG también alerta de la dimensión de género de este modelo. En Galicia, el 77,1 % de las personas cuidadoras no profesionales son mujeres, un porcentaje superior a la media estatal, situada en el 71,9 %. Además, más de la mitad de estas cuidadoras tienen entre 50 y 66 años, mientras que un 15,74 % tienen entre 67 y 79 años. La organización considera que la falta de servicios en el rural hace que muchas mujeres asuman los cuidados prácticamente en solitario, lo que dificulta su incorporación al mercado laboral y limita sus posibilidades de descanso.
Ante esta situación, el Sindicato Labrego Galego reclama un cambio de rumbo que priorice los servicios profesionales frente a las prestaciones económicas, amplíe la atención pública y cree empleo en el sector de los cuidados. «Cuidar tiene que ser una elección, no una condena», sostiene la organización, que considera que el sistema actual traslada a las familias, y especialmente a las mujeres, una responsabilidad que debería contar con una respuesta pública suficiente.
El sindicato concluye que el aumento de la partida del Bono Cuidado no supone por sí mismo una mejora del sistema de dependencia y reclama una atención pública, profesional y de calidad que permita a las personas dependientes y a sus familias elegir cómo recibir los cuidados.