Elas Eles alerta de que España avanza hacia una mayor regulación de las granjas mientras Europa apuesta por reducir cargas

La Asociación de Ganaderos Elas Eles alerta de lo que considera una “paradoja” entre el rumbo que está tomando la regulación ambiental en Europa y las propuestas del Gobierno español para las explotaciones ganaderas. Mientras la Comisión de Agricultura del Parlamento Europeo reclama una normativa más proporcionada y defiende dejar el vacuno fuera de la Directiva de Emisiones Industriales, España prevé incluir en la regulación atmosférica explotaciones de vacuno desde poco más de 20 unidades de ganado mayor (UGM).
La entidad considera especialmente relevante esta situación para Galicia, donde el sector está formado mayoritariamente por pequeñas y medianas explotaciones familiares. La comunidad cuenta con cerca de 940.000 bovinos repartidos en más de 23.500 granjas, según los datos aportados por la asociación.
Elas Eles advierte de que establecer umbrales tan bajos podría traducirse en una importante carga burocrática para un número elevado de explotaciones sin que eso suponga necesariamente una reducción equivalente de las emisiones contaminantes.
“Europa está revisando la regulación precisamente porque considera necesario introducir proporcionalidad y reducir cargas innecesarias. No parece coherente que España avance al mismo tiempo en la dirección contraria”, señala la asociación.
Elas Eles defiende que las políticas ambientales deben aplicar un criterio de proporcionalidad entre el coste de las obligaciones y el beneficio ambiental que se obtiene con ellas. A su juicio, los esfuerzos deberían concentrarse en las instalaciones en las que las medidas permitan conseguir una mayor reducción efectiva de las emisiones.
La asociación recuerda además que el impacto ambiental de una explotación no está determinado únicamente por el número de animales. Factores como el sistema productivo, la superficie disponible, el pastoreo, la alimentación o la gestión del estiércol y de los nutrientes también influyen.
Por este motivo, reclama al Gobierno español que revise los umbrales previstos para las explotaciones de vacuno y que justifique la introducción de nuevas obligaciones para las granjas de menor tamaño mediante un análisis del coste y del beneficio ambiental.
Aviso sobre el riesgo de favorecer la concentración
La asociación también advierte de que una regulación aparentemente igual para todas las explotaciones puede tener efectos diferentes según su tamaño. Las obligaciones administrativas tienen costes fijos que una granja de grandes dimensiones puede repartir entre un número elevado de animales, mientras que para una explotación familiar pueden representar una carga mucho mayor.
En este sentido, Elas Eles teme que el incremento de las exigencias burocráticas pueda contribuir indirectamente a la concentración de la actividad ganadera en explotaciones de mayor tamaño.
“Si queremos conservar un modelo de ganadería distribuida por el territorio, no podemos diseñar la normativa como si todas las explotaciones fueran grandes instalaciones industriales”, defiende la asociación.
Elas Eles pide a la Xunta de Galicia que traslade al Gobierno central la necesidad de adaptar la regulación a la realidad productiva gallega y que se analice específicamente el impacto de las nuevas obligaciones sobre las pequeñas y medianas explotaciones.
Para la asociación, el debate abierto en Europa debería servir para revisar el rumbo de la normativa española y apostar por medidas que permitan reducir las emisiones concentrando los recursos en las actuaciones que proporcionen un mayor beneficio ambiental.