Familias, docentes y sanitarios trasladan al PSdeG sus críticas al proyecto de Ley de Educación Digital de Galicia

Representantes de Adolescencia Libre de Móviles, del programa Escuela Saludable de Ecologistas en Acción y de la Asociación Educación Activa mantuvieron este martes una reunión en el Parlamento de Galicia con el portavoz de Educación del Grupo Socialista, Aitor Bouza, para trasladarle sus preocupaciones sobre el proyecto de Ley de Educación Digital que tramita la Xunta.
Las entidades presentaron al diputado un documento con 30 consideraciones en las que cuestionan los fundamentos de la futura norma y alertan de que no incorpora las recomendaciones formuladas por organismos científicos y sociedades profesionales de los ámbitos de la medicina, la psicología y la educación. Según señalan, el texto legislativo no tiene en cuenta las evidencias existentes sobre los efectos del uso temprano de las pantallas en el aprendizaje, la salud y la privacidad de la infancia y la juventud.
Durante el encuentro, las organizaciones expusieron que diversos informes y estudios internacionales relacionan un mayor uso de las pantallas en las aulas con un peor rendimiento académico, además de advertir de posibles impactos sobre la concentración, la memoria, la lectoescritura, el desarrollo del lenguaje y la capacidad de aprendizaje profundo.
También alertaron de los efectos que, a su juicio, puede tener la exposición temprana a las pantallas en el neurodesarrollo y en la salud física y mental de los menores, citando cuestiones como problemas de atención, dificultades en la regulación emocional, alteraciones del sueño, ansiedad, depresión o conductas adictivas.
Las entidades defendieron que el proyecto de ley es incompatible con las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría y de otras sociedades científicas, que apuestan por limitar el tiempo de exposición a las pantallas según la edad, retrasar el acceso a los teléfonos inteligentes y a las redes sociales hasta los 16 años y fomentar la educación digital sin necesidad de introducir al alumnado como usuario habitual de dispositivos y plataformas.
Otro de los aspectos abordados fue la protección de la privacidad. Los colectivos criticaron que la futura norma continúe permitiendo el uso de servicios digitales de grandes compañías tecnológicas en los centros educativos y reclamaron una transición progresiva hacia herramientas basadas en software libre y sistemas que garanticen un mayor control de los datos personales del alumnado.
Durante la reunión también expusieron ejemplos de medidas adoptadas en otros territorios europeos y comunidades autónomas para reducir la presencia de las pantallas en las aulas, especialmente en las etapas educativas más tempranas.
Por su parte, Aitor Bouza mostró interés por conocer de primera mano las demandas y recomendaciones trasladadas por los colectivos y se comprometió a analizar sus propuestas en el marco de la tramitación parlamentaria de la Ley de Educación Digital de Galicia.