Galicia da el primer paso formal para crear la octava reserva de la biosfera entre los cabos Fisterra y Silleiro

El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, avanzó que el Consello dio hoy el primer paso para "crear la octava reserva de la biosfera de Galicia, que estará entre los cabos Fisterra y Silleiro". "Se trataría de una de las mayores reservas de la biosfera marinas de España", indicó y resaltó que se trata de un espacio con una superficie de "casi 146.000 hectáreas, de las que el 85% corresponden al medio marino".
Según fue informado hoy el Consello, esta misma semana se abrirá un proceso de participación pública para que las personas y entidades interesadas puedan conocer el documento en que se basará la candidatura. Una vez analizadas e incorporadas las posibles aportaciones, la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático ya podrá remitir la propuesta al Gobierno de España para iniciar su tramitación ante la Unesco.
La principal singularidad de la futura reserva es su marcado carácter marino y costero, ya que su ámbito territorial abarca aguas marítimas interiores y una red de espacios insulares, costeros y terrestres ligados ecológicamente entre sí, con un total de 123.916 hectáreas marinas y 21.862 hectáreas terrestres. En este sentido, la candidatura trasciende la suma individual de estos espacios y propone una gestión conjunta y coordinada de un amplio sistema ecológico en que el mar, las islas, las rías y el litoral están directamente relacionados y constituyen así uno de los ecosistemas más valiosos y representativos de la fachada atlántica europea.
Entre los espacios naturales más destacados incluidos dentro de su territorio figuran, según indicó el presidente, "verdaderos símbolos de nuestro territorio" como el Parque Nacional marítimo-terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia, la Costa da Morte, Carnota-Monte Pindo, monte y laguna de Louro y las rías de Muros y Noia, de Arousa, de Pontevedra y de Vigo; así como sistemas dunares, humedales, lagunas costeras y otros ecosistemas de elevado valor ambiental. Así, estaríamos ante uno de los principales proyectos de conservación del litoral atlántico europeo.
El área de influencia socioeconómica de la candidatura abarca "34 ayuntamientos de A Coruña y Pontevedra", destacó Rueda. En concreto, Fisterra, Cee, Corcubión, Dumbría, Carnota, Muros, Outes, Noia, O Porto do Son, Ribeira, A Pobra do Caramiñal, Boiro y Rianxo, en A Coruña; y Catoira, Vilagarcía de Arousa, Vilanova de Arousa, A Illa de Arousa, Cambados, Ribadumia, Meaño, O Grove, Sanxenxo, Poio, Pontevedra, Marín, Bueu, Cangas de Morrazo, Moaña, Vilaboa, Soutomaior, Redondela, Vigo, Nigrán y Baiona, en Pontevedra.
Una muestra de la biodiversidad y de la riqueza natural que caracterizan estas zonas, tal y como explicó el presidente, es que dentro del ámbito de la reserva hay 27 espacios protegidos, 42 hábitats de interés comunitario, 234 taxones protegidos y decenas de especies de fauna y flora que, en conjunto, convierten esta iniciativa ambiental en una de las más relevantes promovidas en Galicia en las últimas décadas.
Asimismo, otra de las singularidades del proyecto, tal y como apuntó Alfonso Rueda, es que "demuestra que es posible el equilibrio entre la protección del medio y el mantenimiento de la actividad económica arraigada al territorio, como la acuicultura, el marisqueo o el turismo sostenible". Esta filosofía, con la que Galicia fue construyendo históricamente esa relación alrededor del mar, encaja a la perfección con los principios del programa Home y Biosfera de la Unesco.
El presidente de la Xunta explicó que la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático empezó a trabajar en 2024 con la idea de impulsar la octava reserva de la biosfera de Galicia y para eso "contó con la opinión y la participación de las tres universidades gallegas, el CSIC y otros centros tecnológicos y de investigación, por lo que estamos hablando de una propuesta sólida con muchos datos objetivos". De este modo, el trabajo técnico previo concluye ahora en un documento que incluye una delimitación territorial definitiva, una zonificación, un modelo de gestión y un plan estratégico.
A esto se suman las 44 cartas de apoyo a la candidatura recopiladas hasta el momento, entre ellas, las recibidas por parte de 23 ayuntamientos del área de influencia del ámbito propuesto; de las diputaciones provinciales de A Coruña y de Pontevedra; de las tres universidades; del patronato del Parque Nacional de las Islas Atlánticas de Galicia; de las siete reservas de la biosfera ya declaradas, y de otras entidades, asociaciones y organismos públicos relacionados con el sector pesquero y marisquero.
Si la candidatura prospera y finalmente resulta aprobada por la Unesco, se sumaría a las siete reservas de la biosfera ya declaradas en Galicia -río Eo, Oscos y Tierras de Bourón; Ancares lucenses; Tierras del Miño; Mariñas coruñesas y tierras del Mandeo; Allariz; Gêres-Xurés, y Ribeira Sacra y sierras del Oribio y Courel- y se consolidaría su posición entre las comunidades autónomas con mayor presencia en la Red española y mundial de Reservas de la Biosfera.