Galicia y Portugal colaboran en un operativo transfronterizo en los espacios protegidos del Xurés-Gerês

Agentes medioambientales de la Unidad de investigación de conservación de la naturaleza (UICON) y del distrito ambiental XV, junto con los vigilantes de la naturaleza del Instituto da Conservação da Natureza e das Florestas (ICNF) de Portugal, colaboraron el fin de semana pasado en la coordinación de una acción conjunta transfronteriza en los espacios protegidos del Xurés-Gerês.
El objetivo de este operativo especial era reforzar la protección ambiental de una zona especialmente sensible, ordenar de forma temporal el tránsito e informar a las personas que la visitan sobre la necesidad de respetar las normas de conservación que aplican en un espacio declarado reserva de biosfera y en el que confluyen otras figuras de protección. En concreto, los agentes gallegos movilizados realizaron un operativo de vigilancia y control ambiental junto con los vigilantes del ICNF en la zona fronteriza del Parque Natural Baixa Limia-Serra do Xurés y del Parque Nacional da Peneda-Gerés.
Hace falta recordar que en estos espacios protegidos los visitantes realizan numerosas actividades recreativas como senderismo, BTT, montañismo o escalada que a veces pueden interferir o causar molestias a la fauna local. De hecho, estamos en la etapa final de la época de nidificación de especies como el águila real, en peligro de extinción y presente en esta zona, donde en estas fechas se pueden encontrar pollos en la fase previa a su primer vuelo por lo que resulta un momento especialmente sensible a posibles molestias.
En este sentido, el operativo ambiental coordinado a ambos lados de la frontera consistió en establecer una zona de exclusión temporal, restringiendo el paso de sendeiristas, bicicletas y cualquier otro tipo de vehículo y habilitando itinerarios alternativos en los que no se puede salir de los senderos establecidos.
Los agentes ambientales también informaron a los visitantes de los motivos de esta restricción temporal, incidiendo en que el respeto por las normas en los espacios naturales protegidos garantiza la conservación de la biodiversidad y el equilibrio de los ecosistemas, para que en el futuro se pueda seguir disfrutando de sus excepcionales valores naturales.