Investigadores del IDIS y de la UVigo establecen un marco metodológico para determinar áreas de longevidad extrema

Los investigadores del IDIS Alberto Ruano Raviña, Mónica Pérez Ríos y Guadalupe García, también docentes de la USC y miembros de CRETUS, acaban de publicar en Aging and Disease, una prestigiosa revista internacional, cuáles deben ser los requisitos para que una zona geográfica sea identificada como de longevidad extrema, enfocada a la población que supera los 100 años. El trabajo, titulado Extreme Longevity Areas: Redefining the Need for A Transparent and Standardized Framework, ha sido realizado en colaboración con los investigadores José María Faílde y María Dolores Dapía, del grupo Long-Aging de la Universidad de Vigo.
Hasta ahora, la identificación de dichas áreas se centraba exclusivamente en la valoración del número de centenarios respecto a las personas nacidas en un determinado período en ese lugar y compararlas frente a las zonas limítrofes. Sin embargo, este modelo ha sido criticado por algunos autores.
Esta investigación pone de manifiesto que son necesarios parámetros demográficos y epidemiológicos adicionales para poder demostrar la existencia de estas zonas. Entre ellos, está el análisis necesario que permita medir si también existe un exceso de nonagenarios, el uso de otras fuentes de información adicionales a los registros poblacionales, como pueden ser las historias clínicas electrónicas, y una definición precisa del cálculo de longevidad extrema.
También propone este estudio que estas zonas deben monitorizarse periódicamente pues la condición de “área de longevidad extrema” puede perderse por los movimientos demográficos o cambios en el estilo de vida, como por ejemplo en los patrones alimenticios, algo que ya se ha puesto de manifiesto en Okinawa, Japón. Un aspecto relevante es que se trata de huir del concepto de zona azul (Blue Zone) vinculado con marcas comerciales, para considerar otro más académico como es el de área de longevidad extrema.
Este estudio continúa investigaciones previas de este grupo en donde han revisado las características comunes de las zonas identificadas como de longevidad extrema (latitud, clima, orografía o patrones alimenticios (Aging and Disease 2025).