La CIG alerta de la contratación de médicos sin especialidad en los PAC de Vigo y el BNG reclama reabrir las camas cerradas

La situación de la sanidad pública en el área de Vigo vuelve a estar en el foco de las críticas por parte de organizaciones de la oposición y de los representantes de los trabajadores. Por una parte, la CIG-Saúde denuncia que la Gerencia del área sanitaria continúa contratando personal médico sin la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria para prestar atención urgente en los Puntos de Atención Continuada (PAC). Por otra, el BNG reclama a la Xunta la reapertura inmediata de las 180 camas hospitalarias que permanecen cerradas durante el verano ante la elevada presión asistencial.
La CIG-Saúde de Vigo asegura que ya había advertido de esta situación en el mes de julio y que solicitó a la Gerencia garantías sobre la formación del personal contratado. Hace dos semanas, el sindicato pidió también información sobre las funciones que están desempeñando estos facultativos, los centros en los que están siendo contratados y la base jurídica que les permite realizar labores asistenciales. Según la central, a día de hoy no ha recibido respuesta.
El sindicato considera especialmente preocupante que, lejos de abandonar esta práctica, la Gerencia haya mantenido e incluso incrementado la contratación de personal médico sin MIR. La CIG-Saúde advierte de que el debate no se limita a las condiciones laborales o a los procesos de contratación, sino que afecta directamente a las garantías de la atención sanitaria que reciben las personas que acuden a los PAC, especialmente en situaciones de urgencia.
En este sentido, la central sindical recuerda que la atención urgente requiere una formación específica y que la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria es la exigida para prestar servicio en estos dispositivos. Los profesionales especializados completan cuatro años de formación sanitaria especializada durante la residencia, período en el que adquieren progresivamente competencias asistenciales y reciben formación en diferentes ámbitos, incluida la atención a las urgencias.
La CIG-Saúde defiende así que no se debe equiparar automáticamente la formación universitaria en Medicina con la especialización adquirida durante la residencia y alerta de que el uso de estos profesionales para determinadas funciones asistenciales podría incurrir en intrusismo profesional y repercutir en la calidad de la atención. Al mismo tiempo, el sindicato señala que el personal sin especialidad podría desempeñar un papel útil en tareas de desburocratización de la Atención Primaria, contribuyendo a reducir la carga de trabajo no asistencial que soportan los centros de salud.
La central sindical responsabiliza directamente a la Administración de la situación por asignar funciones asistenciales a profesionales que no disponen de la especialidad específica requerida y considera que esta práctica contribuye a desvalorizar la Medicina Familiar y Comunitaria. Por ello, reclama a la Gerencia que contrate personal con la titulación exigida y acusa al organismo de falta de transparencia por la ausencia de respuesta a las informaciones solicitadas.
El BNG pide reabrir las 180 camas hospitalarias
A la presión sobre la Atención Primaria y los PAC se suma la situación en los hospitales del área. El BNG de Vigo exige a la Xunta que reabra de inmediato las 180 camas hospitalarias cerradas durante el verano y que no espere hasta el 1 de octubre, fecha prevista para su recuperación.
El portavoz municipal nacionalista, Xabier P. Igrexas, considera “inaceptable” mantener cerradas estas camas en un contexto de elevada presión asistencial. Según denuncia, en los últimos días ha sido necesario desdoblar hasta diez habitaciones individuales en el Hospital Álvaro Cunqueiro, mientras Urgencias registra una elevada afluencia, con medias diarias de alrededor de 500 pacientes. A esta situación añade la sobrecarga del único PAC de la ciudad, situado en la calle Pizarro.
Para Igrexas, la situación responde a las decisiones adoptadas por el Gobierno gallego en la sanidad pública viguesa y evidencia la necesidad de recuperar de inmediato la totalidad de los recursos disponibles. El BNG reclama que la reapertura de las camas se adelante para facilitar los ingresos y evitar nuevas demoras o cancelaciones de intervenciones y tratamientos.
El portavoz nacionalista también alerta de las dificultades que, según afirma, están sufriendo los usuarios en los centros de salud, con esperas superiores a los 20 días y agendas sin citas disponibles durante las próximas semanas. A su juicio, estas demoras son consecuencia de un modelo que está sometiendo a Atención Primaria y a los hospitales a una presión creciente.
“Las viguesas y vigueses no merecemos este castigo ni una sanidad precarizada y lenta”, afirmó Igrexas, que reclamó a la Xunta la reposición del personal necesario y la recuperación de una atención sanitaria pública “digna y de calidad”. El portavoz del BNG acusó al Gobierno de Alfonso Rueda de aplicar políticas de recortes y privatizaciones y reclamó un cambio en las prioridades de la sanidad pública gallega.