La CIG alerta del aumento de la pobreza laboral en Galicia y asegura que sin inmigración la situación del empleo sería “alarmante”

Se basa en un informe elaborado por el Gabinete Técnico de Economía de la Confederación Intersindical Galega a partir de datos de la Encuesta de Población Activa (EPA)
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15 May 2026

Un informe elaborado por el Gabinete Técnico de Economía de la Confederación Intersindical Galega a partir de datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), de la Seguridad Social y de la Agencia Tributaria advierte del incremento de la precariedad y de la parcialidad en el mercado laboral gallego, una situación que, según el sindicato, está provocando un aumento de la pobreza entre la clase trabajadora y una creciente polarización social.

El estudio fue presentado este miércoles en Vigo por el secretario confederal de Negociación Colectiva, Empleo e Industria de la CIG, Paco Sío, quien advirtió de que la situación del empleo en Galicia sería “alarmante” sin la llegada de personas migrantes, debido a la pérdida continuada de población activa autóctona.

Según los datos recogidos en el informe, el 34,1% de las personas asalariadas gallegas percibieron en 2024 ingresos inferiores al Salario Mínimo Interprofesional (SMI). En concreto, de las 1.106.738 personas trabajadoras con salario en Galicia, 185.282 tuvieron ingresos inferiores a la mitad del SMI, mientras que otras 191.576 percibieron entre media y una vez el salario mínimo.

El análisis también destaca que el 60,9% de las personas asalariadas gallegas tuvieron ingresos inferiores a 1,5 veces el SMI, es decir, menos de 19.598 euros brutos anuales, situándose por debajo del salario medio anual. Para la central sindical, estos datos evidencian una sociedad “cada vez más polarizada”, en la que crecen tanto los salarios más bajos como los más altos, mientras disminuye el peso de las clases medias.

En el extremo superior de la tabla salarial, el informe recoge que 2.232 personas en Galicia percibieron ingresos superiores a diez veces el SMI, con un salario medio anual de 358.726 euros brutos. La CIG destaca que una única persona de este tramo ingresó el equivalente al salario de 109 personas situadas en el nivel más bajo, por debajo de la mitad del SMI.

El sindicato sostiene que la elevada temporalidad, la rotación laboral y, especialmente, la parcialidad de los contratos están detrás de esta situación de desigualdad y dificultan que una parte importante de la clase trabajadora pueda vivir de manera independiente y en condiciones dignas.

El informe incide especialmente en la situación de las mujeres y de las personas migrantes, colectivos que presentan los salarios más bajos y las condiciones laborales más precarias. En el caso de las mujeres, los datos revelan que concentran la mayor parte de los contratos indefinidos a tiempo parcial, representando el 72% del total. También son mayoría en los contratos fijos discontinuos y en los temporales, tanto a jornada completa como parcial.

La CIG considera que estas cifras demuestran que las mujeres continúan teniendo más dificultades para acceder al empleo indefinido a tiempo completo y siguen ocupando mayoritariamente puestos más inestables y con menor continuidad laboral. En concreto, el 70% de los contratos a tiempo parcial están firmados por mujeres.

Durante la presentación del informe, Paco Sío vinculó esta realidad con el incremento de la conflictividad laboral y de las movilizaciones en los centros de trabajo y en los procesos de negociación colectiva. Según afirmó, “la clase trabajadora tiene una necesidad perentoria de mejorar sus salarios y condiciones laborales”, ya que, según los datos del sindicato, el 61% de las personas trabajadoras tienen “sueldos de miseria” y más de un tercio no llega al SMI.

El responsable sindical hizo un llamamiento a la movilización social y laboral para hacer frente al aumento de las desigualdades, de la precariedad y de la pobreza, defendiendo el conflicto y la huelga como herramientas para lograr mejoras salariales y laborales. Según señaló, “el diálogo social es un fraude y no soluciona los problemas de la clase trabajadora”.

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