La CIG-Ensino exige celeridad en la aprobación del I Plan de Igualdad de la Consellería de Educación

La CIG-Ensino participó en una nueva reunión de negociación del I Plan de Igualdad de la Consellería de Educación y del Protocolo de prevención y actuación frente al acoso. Durante el encuentro, el sindicato trasladó su preocupación por la falta de avances en las medidas del Plan de Igualdad y reclamó que se apruebe cuanto antes el protocolo contra el acoso, que considera una herramienta imprescindible para garantizar la protección del personal docente.
En lo relativo al protocolo, el documento está prácticamente terminado, a la espera de que la Administración acepte algunas de las aportaciones formuladas por la CIG-Ensino, especialmente las relacionadas con la evaluación efectiva de los riesgos psicosociales y con las garantías de protección del profesorado ante situaciones de acoso. El sindicato insiste en que estas garantías deben incluir también los casos en los que las personas responsables sean familiares del alumnado.
La organización sindical considera urgente aprobar esta herramienta para dar respuesta a numerosas situaciones en las que, en la actualidad, el profesorado no encuentra amparo administrativo ni legal. Como ejemplo, señala que en los últimos días, coincidiendo con la aparición del fenómeno de los «curis», muchos docentes, equipos directivos y departamentos de Orientación tuvieron que recurrir por su cuenta a asesoramiento externo a la Consellería e incluso a las fuerzas y cuerpos de seguridad. Esta situación se produce, según denuncia, por la ausencia de un protocolo específico de actuación ante la posible comisión de delitos que atenten contra el honor y la imagen personal del profesorado.
Para la CIG-Ensino, no existe ninguna justificación para seguir retrasando un documento que ya estaba prácticamente terminado durante el verano y que, finalmente, incorporó buena parte de las aportaciones presentadas por el sindicato mayoritario.
Un Plan de Igualdad sin medidas ni recursos no es un verdadero plan
La principal preocupación de la CIG-Ensino se centra, sin embargo, en el contenido de las medidas incluidas en el Plan de Igualdad. Después de más de dos años de negociación, el sindicato considera muy grave que el segundo borrador continúe sin incorporar actuaciones correctoras para hacer frente a las desigualdades identificadas en la fase de diagnóstico.
La organización recuerda que la elaboración de este diagnóstico ocupó una docena de reuniones de trabajo, mientras que para la negociación de las medidas solo se celebraron dos reuniones, contando con la última. Esta distribución del tiempo, denuncia, impidió debatir y defender las más de cien propuestas presentadas por la CIG-Ensino.
Las medidas formuladas por la Consellería se centran, por una parte, en la recogida de datos que, de llevarse a cabo, podrían contribuir a elaborar un diagnóstico más completo de cara al II Plan de Igualdad. Por otra, remiten la negociación de las actuaciones concretas a futuras reuniones de las Mesas Sectoriales. Para el sindicato, esta falta de concreción evidencia una clara ausencia de compromiso con la igualdad retributiva, el acceso a la carrera profesional, la asunción de cargos y responsabilidades o la eliminación de las penalizaciones laborales derivadas de los cuidados.
Desde la CIG-Ensino recuerdan que una comisión negociadora de un plan de igualdad tiene capacidad para proponer y establecer cambios normativos. Al igual que sucede en el ámbito privado, donde estos planes pueden incorporar mejoras sobre lo establecido en los convenios colectivos en materia de igualdad, permisos, licencias, conciliación familiar y laboral o acciones positivas, en la Administración pública también se pueden promover modificaciones que posteriormente se trasladen a las normas correspondientes.
En este sentido, cuestionan la finalidad de una comisión negociadora en la que está representada la Mesa Sectorial Docente si no se permite debatir e incorporar las propuestas de la representación mayoritaria del profesorado. El sindicato considera que las medidas presentadas deben ser escuchadas y negociadas, ya que un plan que no incluye actuaciones concretas ni recursos carece de capacidad real para transformar las condiciones laborales y avanzar hacia la igualdad efectiva.
Otro de los aspectos que critica la organización es la decisión de remitir las cuestiones relativas al personal sustituto e interino a la comisión de seguimiento del acuerdo que regula las condiciones laborales de este colectivo. La CIG-Ensino advierte de que este órgano no tiene competencias negociadoras para aprobar o introducir modificaciones en las condiciones de trabajo, ya que su función se limita al seguimiento de los acuerdos previamente adoptados.
Más de cien propuestas para avanzar en la igualdad efectiva
Durante la reunión, la CIG-Ensino expuso diferentes medidas prácticas y concretas para cada ámbito de actuación, muchas de ellas sin coste económico para la Administración y sustentadas en la Ley 7/2023, de 30 de noviembre, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres de Galicia.
Entre las propuestas figura el reconocimiento, a todos los efectos, de la coordinación de igualdad en los centros educativos, acompañada de una formación específica obligatoria dentro de la jornada lectiva. También reclama ampliar las medidas de protección de las aspirantes embarazadas o en período de lactancia durante los procesos selectivos y establecer una nueva demarcación territorial para la cobertura de sustituciones, con varias zonas en cada provincia.
En el ámbito de la formación, el sindicato propone que la oferta formativa se desarrolle en horario lectivo, comenzando por determinados colectivos, como el funcionariado en prácticas y el personal de bibliotecas. Además, solicita que se homologuen los cursos de formación permanente realizados durante las bajas derivadas del embarazo, el permiso de gestación y las licencias por riesgo durante el embarazo o la lactancia.
La organización también defiende eliminar en los Centros Integrados de Formación Profesional (CIFP) los puestos de dirección de libre designación, por la importante infrarrepresentación femenina que existe en estos cargos. Asimismo, propone habilitar la toma de posesión a distancia para las mujeres que cumplan los requisitos y deseen solicitar el permiso de gestación, desarrollar medidas de desconexión digital y crear espacios de lactancia en los centros de trabajo.
En materia de conciliación, la CIG-Ensino reclama que se prioricen estos motivos en la elección de turno y que se amplíen los permisos para atender las responsabilidades familiares. Entre las medidas concretas incluye la posibilidad de ausentarse para recoger a las hijas e hijos del centro escolar cuando sean requeridos por este, así como establecer días de permiso por enfermedad sin hospitalización de hijos menores o familiares dependientes a cargo. También solicita eximir de la obligación de participación en el Concurso General de Traslados cuando exista una comisión de servicios por motivos de salud de un familiar.
En lo relativo a la protección de la salud, propone reconocer la incapacidad temporal derivada del embarazo como una situación de especial protección, asimilable al permiso por nacimiento, y realizar evaluaciones de los riesgos psicosociales en los centros de enseñanza.
El sindicato considera igualmente necesario eliminar todos los obstáculos que mantengan situaciones de discriminación en el acceso al empleo público y en el desarrollo de la carrera profesional, fomentar la formación en igualdad de todo el personal y establecer medidas efectivas para acabar con la discriminación retributiva, tanto directa como indirecta, entre mujeres y hombres.
Finalmente, reclama facilitar la conciliación de la vida personal, familiar y laboral y la corresponsabilidad, sin que ello suponga un perjuicio para la promoción profesional, así como garantizar la protección frente a la violencia de género, el acoso sexual y el acoso por razón de sexo ejercidos por terceras personas relacionadas con el ámbito laboral.
Para la CIG-Ensino, el hecho de que la Administración ni siquiera aceptase tomar en consideración estas propuestas evidencia que el borrador actual del Plan de Igualdad es menos ambicioso que la propia Ley 7/2023, que teóricamente debería desarrollar.
El sindicato asegura que continuará presionando para que el Plan de Igualdad se convierta en una herramienta útil y efectiva para transformar las condiciones laborales del profesorado y avanzar en derechos. La próxima reunión será clave para comprobar si la Administración educativa está dispuesta a asumir compromisos reales o si continúa aplazando la aplicación de las medidas necesarias para alcanzar una igualdad efectiva en la enseñanza pública gallega.