La CIG reclama la convocatoria urgente de la mesa del convenio estatal de elaborados del mar

La FGAMT-CIG urgió la convocatoria inmediata de la mesa de negociación del convenio colectivo estatal de elaborados del mar al denunciar que, más de un mes después de finalizar las conversaciones con un preacuerdo entre CCOO, UGT y la patronal, el texto continúa sin ser firmado.
La central sindical critica la falta de información sobre el estado del proceso y denuncia “pasotismo, ocultismo y desprecio” hacia el sector por parte de las organizaciones sindicales estatales y de la patronal.
Desde la CIG recuerdan que las negociaciones finalizaron el pasado 10 de marzo y aseguran que desde entonces no tuvieron constancia de ninguna convocatoria para proceder a la firma oficial del acuerdo alcanzado entre las partes.
La FGAMT-CIG considera que esta situación supone un nuevo “despropósito” dentro de un proceso negociador que, a su juicio, ya venía marcado por la falta de avances reales para el personal. La central recuerda que en junio del año pasado CCOO y UGT firmaron un acuerdo económico con el objetivo de desmovilizar el sector, pero sostiene que aquel pacto no implicó mejoras salariales significativas ni avances en derechos laborales.
Según explica la organización sindical, en aquel momento también se había acordado celebrar una nueva reunión en el mes de octubre, aunque finalmente no se produjo hasta diciembre. La CIG asegura que esa reunión tuvo lugar debido a la presión ejercida por la propia central para acelerar los contactos.
A partir de ese momento, denuncian que las siguientes reuniones fueron un “paripé” y una “pérdida de tiempo”, sin avances destacados hasta el pasado 3 de marzo, cuando, según afirman, “en media hora llegaron a un acuerdo”.
La CIG censura duramente el contenido de ese preacuerdo, al considerar que mantiene la precariedad laboral en el sector. Entre otras cuestiones, critican que el personal quede vinculado al convenio durante cinco años sin mejoras sustanciales, con unas subidas salariales que consideran insuficientes frente al incremento del coste de la vida.
También reprochan que no se modifique la clasificación profesional, que no se limite de manera efectiva la subcontratación y que no exista una cláusula de garantía salarial vinculada al IPC. Además, lamentan que no se incorporase una tercera paga, que la reducción de jornada sea de apenas ocho horas en cinco años y que el incremento del plus de refrigerado sea inferior a un euro diario.
Desde la central sindical concluyen que al preacuerdo “le falta ambición” y consideran que las partes implicadas están actuando con “desidia” hacia el sector. Por ello, reclaman la convocatoria inmediata de la mesa de negociación para aclarar la situación actual del convenio y los motivos del retraso en su firma.