La Diputación de Ourense impulsa una investigación científica sobre el termalismo con vistas a su reconocimiento sanitario

Un estudio con participación universitaria y de la administración autonómica analizará los efectos de determinadas terapias termales, con la artrosis de rodilla como una de las primeras patologías a examinar
XIX Encuentro y Asamblea Villas Termales Deputación Ourense
5 Nov 2026

Ourense se prepara para poner en marcha un estudio científico sobre los efectos de las terapias termales, con la mirada puesta en que algunas de ellas puedan terminar reconocidas dentro de la sanidad pública. Así lo anunció el presidente de la Diputación provincial, Luis Menor, que además preside la Red de Vilas Termais de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), durante su intervención en el XIX Encuentro y la Asamblea de esta entidad, celebrados este jueves en Archena (Murcia).

El trabajo, todavía en preparación, se desarrollará con la colaboración de una universidad gallega y de la administración autonómica con competencias en sanidad. No se trata de crear un tratamiento nuevo, sino de comprobar con metodología científica —protocolos definidos, indicadores objetivos y garantías de rigor— qué resultados producen realmente determinadas intervenciones termales. Para ello se contará con profesionales sanitarios, especialistas en hidrología médica y los propios balnearios. Una de las dolencias que se baraja estudiar en primer lugar es la artrosis de rodilla, elegida por su alta incidencia y porque ya existen trabajos previos sobre balneoterapia aplicados a este problema.

Menor explicó que el fin último es acumular evidencia suficiente para poder pedir, más adelante, que ciertas terapias termales entren en la cartera de servicios sanitarios, tanto a nivel estatal como en las carteras complementarias de las comunidades autónomas. Insistió en que la idea no es sustituir la medicina convencional, sino explorar un complemento a ella: “para que un médico pueda prescribir un tratamiento termal hace falta demostrar sus resultados”, resumió, señalando que el reto es pasar de la creencia y la experiencia acumulada a datos contrastados. Si el proyecto piloto da resultado, la intención es que su metodología pueda trasladarse después al conjunto de la Red de Vilas Termais, de modo que otros territorios puedan beneficiarse del mismo modelo de trabajo.

Detrás de esta apuesta hay también un argumento de fondo: el peso del termalismo en la España rural. Más de la mitad de los municipios de la Red tienen menos de 2.500 habitantes, por lo que las aguas mineromedicinales —un recurso que, recordó Menor, no se puede trasladar de sitio— funcionan en muchos casos como motor de empleo y de fijación de población. Su desarrollo arrastra además a la hostelería, el comercio y los productores locales, y un eventual aval sanitario abriría la puerta a alargar la temporada de actividad de los balnearios y a mejorar su rentabilidad.

La cita en Archena sirvió también para hacer balance de la Red, que desde marzo de 2024 ha recuperado actividad y sumado proyectos como un plan de turismo termal, un sistema de inteligencia turística y un catálogo digital de vilas termais. La organización agrupa hoy 77 entidades locales de 12 comunidades autónomas, cifra que podría subir hasta 83 con las incorporaciones ya en marcha; entre ellas, dos diputaciones provinciales nuevas y los contactos abiertos con otras dos, lo que casi duplicaría la presencia de este tipo de instituciones. Menor mencionó también el interés de administraciones como un gran ayuntamiento y dos diputaciones que estarían valorando sumarse, y agradeció al municipio anfitrión su acogida del encuentro.

La jornada incluyó asimismo la Asamblea de la Sección de Entidades Locais con Augas Minerais e Termais de la FEMP, donde se repasaron la memoria de actividades y la ejecución presupuestaria de 2025 y se fijaron las líneas de trabajo para 2026-2027: ampliar la cooperación con universidades, centros de investigación, administraciones, sanitarios y empresas, bajo tres ideas que Menor resumió como el cuidado de las personas, la conexión entre territorios e instituciones, y la generación de oportunidades de desarrollo sostenible.

El presidente cerró su intervención con un recuerdo a José Juan Cerdeira, director del Área de Benestar de la Diputación de Ourense fallecido recientemente, a quien atribuyó buena parte del impulso del termalismo social en la provincia y cuyo legado, dijo, incluye precisamente esa apuesta por investigar y evaluar con criterios científicos.

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