La Diputación de Pontevedra recuerda a Alexandre Bóveda en el Día de Galicia Mártir

El Museo acogió el depósito de las cortezas del pino de A Caeira, que fueron colocadas ante el cuadro “La última lección del maestro”, de Castelao
acto-alexandre-boveda-museo-pontevedra
17 Aug 2026

El vicepresidente de la Diputación de Pontevedra, Rafa Domínguez, participó este lunes en el Museo de Pontevedra en el acto de depósito de las cortezas del pino de A Caeira, en Poio, frente al que fue asesinado Alexandre Bóveda en 1936. Los restos fueron colocados ante el cuadro “La última lección del maestro”, de Castelao, en una iniciativa organizada por la institución provincial junto con la Fundación Alexandre Bóveda y con la participación de la Fundación Castelao, con motivo del Día de Galicia Mártir.

Domínguez recordó que la represión franquista no afectó únicamente a Bóveda, sino también a numerosas personas conocidas y anónimas de las que, según señaló, “durante demasiado tiempo apenas se habló”. El vicepresidente provincial afirmó que “Alexandre Bóveda fue asesinado por amar a Galicia y eso fue una enorme injusticia, con él, con su familia y sus amigos, y una injusticia para Galicia, que perdió a uno de sus miembros más destacados”.

Los fragmentos del pino frente al que fueron fusilados Alexandre Bóveda, Víctor Casas, Amancio Caamaño, José Adrio, Germán Adrio, Telmo Bernárdez, Paulo Novás, Ramiro Paz, Luis Poza, Benigno Rey y Juan Rico fueron recogidos y conservados por la viuda de Bóveda, Amalia Álvarez.

Su hija, Amalia Bóveda, depositó por primera vez estas cortezas delante del cuadro de Castelao, que permanece expuesto en el Museo de Pontevedra hasta el 27 de septiembre. La obra fue creada a partir del fusilamiento de Bóveda y como homenaje a los mártires gallegos.

El vicepresidente provincial se refirió también a la figura de Castelao, “exiliado para no correr la misma suerte”, y recordó que presentó “La última lección del maestro” un 17 de agosto. Según explicó, el cuadro “reflejaba el horror y el dolor ante la figura de su amigo, tendido en el suelo, recién asesinado”, pero también permitía “ver la esperanza en un futuro mejor para Galicia, una Galicia democrática y libre”.

Domínguez destacó los avances alcanzados desde aquella época, aunque consideró que “quizás no tan rápido como deberíamos”. En este sentido, apuntó que hace unas décadas era impensable celebrar un acto de estas características o contar con la presencia de una persona de su partido político en un homenaje como este.

Sin embargo, advirtió de que “no podemos autocomplacernos ni dormirnos” y se refirió a situaciones actuales que, a su juicio, recuerdan “demasiado a los años previos al 36”. Ante estas circunstancias, defendió que los responsables políticos deben “no mirar hacia otro lado” y actuar en defensa de la democracia, la libertad y la convivencia, así como combatir las políticas que pretendan dividir o negar la dignidad de otras personas.

Rafa Domínguez enmarcó el acto en la “absoluta normalidad” y en el “profundo orgullo de saber que estamos contribuyendo a reparar, aunque sea solo en parte, la injusticia que se cometió hace ahora 90 años, a pocos metros de aquí”.

“Nuestro deber es dar voz a Bóveda y a todas las vidas de las que apenas queda memoria, porque hacerlo es un acto de memoria y un acto de justicia”, concluyó.

Tras el acto celebrado en el Museo de Pontevedra, el vicepresidente de la Diputación asistió también al homenaje institucional por el Día de Galicia Mártir ante el monumento a Alexandre Bóveda en A Caeira, organizado por la Fundación Alexandre Bóveda y el Concello de Poio.

0.30166792869568