La Fiesta del Pan de Cea volvió a reivindicar uno de los grandes símbolos gastronómicos de Ourense

San Cristovo de Cea celebró este domingo la XXXIII Fiesta de Exaltación del Pan de Cea, una de las citas gastronómicas más destacadas de la provincia que reunió a numerosos visitantes alrededor de un producto convertido en un referente de la tradición y de la calidad alimentaria gallega.
La celebración sirvió un año más para poner en valor el trabajo de los profesionales que mantienen viva una elaboración centenaria y para reivindicar el papel del Pan de Cea como uno de los principales emblemas de la identidad ourensana. Durante la jornada, vecindario y visitantes pudieron participar en las diferentes actividades organizadas alrededor de un producto que ha trascendido el ámbito local para convertirse en un símbolo reconocido dentro y fuera de Galicia.
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, y el de la Diputación de Ourense, Luis Menor, participaron en los actos programados y destacaron la importancia de este pan como motor económico, turístico y social para el municipio y para el conjunto de la provincia. En su intervención, el mandatario provincial puso en valor la historia, el esfuerzo y el saber hacer transmitido durante generaciones por las familias panaderas que consiguieron transformar una tradición artesanal en un producto de referencia.
La fiesta sirvió también para rendir homenaje a los doce hornos integrados en la Indicación Geográfica Protegida, reconociendo su compromiso con la excelencia y con la conservación de un oficio que forma parte del patrimonio cultural de Galicia. El éxito del Pan de Cea fue presentado como un ejemplo de las oportunidades que ofrece el medio rural para generar actividad económica, fijar población y promover un modelo de desarrollo basado en la calidad y en la innovación sin renunciar a las raíces.
En esta edición, celebrada bajo el lema “El pan del mar”, la organización quiso destacar la estrecha relación entre dos de los grandes referentes de la gastronomía gallega, los productos de la tierra y los productos marinos, reforzando la presencia del Pan de Cea como acompañamiento esencial de la cocina tradicional gallega.
La XXXIII Fiesta de Exaltación del Pan de Cea consolidó así su papel como una de las grandes celebraciones gastronómicas de Galicia, contribuyendo a la promoción de un producto singular y al impulso económico y turístico de una comarca que continúa haciendo de la tradición una de sus principales fortalezas.