La FRUGA llama al sector agrario gallego a sumarse a la huelga general del 11 de noviembre

La Federación Rural Galega (FRUGA) hace un llamamiento al conjunto del sector agrario gallego para sumarse a la huelga general convocada por la Confederación Intersindical Galega (CIG) el próximo 11 de noviembre y participar en las movilizaciones previstas en las ciudades y localidades del país. La organización agraria comparte las razones de la convocatoria y considera que la situación del campo gallego refleja el deterioro de las condiciones de vida y de trabajo que afectan al conjunto de la sociedad.
La FRUGA alerta de que el sector agrario atraviesa una situación crítica por el incremento de los costes de producción en las explotaciones, los precios insuficientes que reciben los productores por sus productos, la falta o el deterioro de los servicios públicos en el rural y la crisis de la vivienda. A estos problemas se suma el episodio de sequía prolongada que está sufriendo Galicia, que agrava las dificultades de las explotaciones.
Entre las principales demandas de la organización figura el cumplimiento efectivo de la Ley de la Cadena Alimentaria por parte de las administraciones, tanto de la Xunta como del Gobierno central, para garantizar precios justos que permitan cubrir los costes de producción. La entidad denuncia que, en muchas ocasiones, los precios actuales ni siquiera permiten compensar los gastos que soportan las explotaciones.
Otra de las reivindicaciones se dirige al Gobierno del Estado, al que reclama la creación de un gasóleo profesional agrícola permanente, con una fiscalidad realmente reducida y aplicada en el momento del suministro. La FRUGA considera insuficientes las medidas temporales que se adoptan para responder a las subidas de los combustibles y defiende que el sector necesita una solución estable.
En el ámbito autonómico, la organización solicita a la Xunta de Galicia medidas para hacer frente a la sequía prolongada, tanto a través de una línea de ayudas que permita responder a las necesidades más inmediatas como mediante actuaciones estructurales para afrontar los efectos del cambio climático.
Más servicios públicos y vivienda para mantener vivo el rural
La FRUGA reclama también al Gobierno gallego que detenga lo que califica de desmantelamiento de los servicios públicos y refuerce las inversiones en el rural en ámbitos como la educación, la sanidad y la atención a las personas mayores y dependientes. Junto a esto, considera necesario desarrollar un plan de recuperación y dotación de viviendas que permita garantizar unas condiciones de vida plenas y dignas en el medio rural.
La organización apunta igualmente a la necesidad de que la Consellería do Medio Rural disponga de un presupuesto suficiente para apoyar y desarrollar el sector agrario gallego. Le reclama, además, que abandone su inacción ante los problemas que afectan a los profesionales y que escuche las demandas de las organizaciones agrarias y de las personas que trabajan en el campo.
En el ámbito de la política agraria europea, la FRUGA llama a oponerse a la desaparición de la Política Agraria Común (PAC) como política diferenciada y a la reducción de sus fondos. La entidad defiende el mantenimiento de los dos pilares de la PAC y la capacidad de Galicia para decidir sobre su organización y las prioridades de gasto.
También expresa su rechazo a la competencia desleal que, a su juicio, pueden provocar tratados comerciales internacionales como el de Mercosur, al considerar que afectan negativamente a la capacidad productiva propia.
Con este conjunto de reivindicaciones, la Federación Rural Galega anima al sector agrario a participar en las movilizaciones convocadas por la CIG el 11 de noviembre en las ciudades y localidades gallegas. La organización entiende que la defensa de un rural vivo pasa por garantizar precios justos para las producciones, apoyar las explotaciones y asegurar servicios públicos y condiciones de vida dignas para la población.