La La contaminación del aire baja en Galicia, pero sigue afectando a toda la población según los criterios de la OMS del aire desciende en Galicia, pero el aire sucio sigue afectando a toda la población

La calidad del aire en Galicia mejoró durante 2025 respecto a los años anteriores, pero la contaminación atmosférica continúa siendo un problema de salud pública que afecta a la totalidad de la población gallega si se aplican los criterios recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Así lo recoge el último informe sobre la calidad del aire elaborado por Ecologistas en Acción, que analiza los datos registrados en 59 estaciones oficiales de medición repartidas por toda la comunidad.
El estudio destaca una reducción significativa de los niveles de partículas en suspensión (PM10 y PM2,5) y de dióxido de nitrógeno (NO2), con un descenso que oscila entre el 18 % y el 45 % respecto a las medias registradas en el período comprendido entre 2012 y 2019, antes de la pandemia de la COVID-19. Por el contrario, el ozono experimentó un ligero incremento, aunque sin llegar a niveles preocupantes para la vegetación debido a las condiciones climáticas propias de Galicia.
A pesar de esta mejora general, el informe advierte de que unas 860.000 personas, el equivalente al 32 % de la población gallega, estuvieron expuestas durante el pasado año a niveles de contaminación superiores a los nuevos límites establecidos por la Unión Europea, que deberán cumplirse antes de 2030. Este dato evidencia, según la organización ecologista, el importante reto que afrontan las administraciones públicas en los próximos años para adaptarse a la nueva normativa comunitaria.
Las áreas urbanas de A Coruña y Vigo figuran entre los puntos más preocupantes, al superar ya en 2025 el nuevo límite anual de dióxido de nitrógeno que será obligatorio dentro de cinco años. Además, las partículas en suspensión continuaron afectando a la práctica totalidad de la población, siendo la ciudad de Ourense la que registró la situación más desfavorable en este ámbito.
El informe señala también que, tomando como referencia los límites legales actualmente vigentes, Galicia no registró población expuesta a niveles de contaminación superiores a los permitidos. Sin embargo, las tres estaciones de la Autoridad Portuaria de Vigo sí superaron los valores legales en partículas PM10 y dióxido de nitrógeno.
La situación cambia radicalmente cuando se aplican los parámetros recomendados por la OMS, mucho más exigentes. En ese caso, la contaminación atmosférica afectó durante 2025 a la totalidad de la población gallega, una realidad que lleva años repitiéndose y que pone de manifiesto la distancia existente entre los estándares sanitarios internacionales y la normativa legal.
Ecologistas en Acción recuerda que la contaminación del aire continúa siendo la principal causa ambiental de mortalidad. Según los datos de la Agencia Europea de Medio Ambiente, en 2023 se produjeron en el Estado español hasta 24.000 muertes prematuras relacionadas con la mala calidad del aire, de las cuales alrededor de 500 correspondieron a Galicia.
La organización ecologista también llama la atención sobre la exposición de la población infantil a la contaminación. Las campañas de medición realizadas en 2023 y 2024 en los accesos a diversos centros escolares de A Coruña y Vigo revelaron niveles de dióxido de nitrógeno superiores a los registrados por las estaciones oficiales, lo que llevó a la entidad a solicitar una revisión de la ubicación de estos puntos de control.
Otro de los aspectos destacados del informe es el retraso en la implantación de las zonas de bajas emisiones. Más de tres años después de finalizar el plazo legal para su puesta en marcha en las ciudades de más de 50.000 habitantes, solo A Coruña y Pontevedra cumplieron formalmente esta obligación en Galicia. Además, Ecologistas en Acción denuncia que tanto A Coruña como Vigo carecen todavía de protocolos específicos para actuar frente a los episodios de contaminación atmosférica que afectan periódicamente a ambas ciudades.