La Red Gallega Contra la Trata alerta en Vigo de la normalización del sugardating y del acceso temprano a la pornografía

La Red Gallega Contra la Trata Sexual celebró este miércoles en el Hotel Los Galeones de Vigo la XV Jornada «El Precio del Clic», centrada en la relación entre la pornografía, la prostitución y la explotación sexual, así como en la mercantilización del cuerpo de las mujeres. El encuentro reunió a profesionales, representantes de entidades e instituciones y público general para reflexionar sobre los riesgos asociados a estas prácticas, especialmente entre la juventud.
A lo largo de la jornada, las personas ponentes analizaron cómo determinadas dinámicas se presentan como opciones libres, atractivas o incluso aspiracionales, mientras pueden ocultar relaciones de poder, desigualdades e intereses económicos que favorecen la explotación sexual.
Andrea García Rodríguez, de la Asociación Faraxa, presentó una investigación sobre el sugardating, una práctica que, según explicó, ha crecido de manera importante desde la pandemia y que se extiende a través de plataformas digitales como Telegram, OnlyFans y otras aplicaciones específicas.
La ponente advirtió de que este fenómeno se promueve mediante una imagen asociada al lujo, a los beneficios económicos y a la posibilidad de mejorar la situación personal. Esta visión idealizada contribuye a su normalización y llega cada vez a mujeres más jóvenes e incluso a menores de edad.
Frente a la apariencia de una relación voluntaria y beneficiosa para ambas partes, García Rodríguez alertó de las desigualdades que pueden existir en estos intercambios. Mientras los demandantes pueden mantener el anonimato, las chicas quedan más expuestas y pueden llegar a compartir información personal. Además, señaló que, en algunos casos, el contacto digital busca facilitar encuentros presenciales con finalidad sexual.
La representante de Faraxa también destacó que el sugardating suele percibirse de manera diferente a la prostitución, al presentarse como una decisión individual y una oportunidad de ascenso social. Sin embargo, advirtió de que esta imagen puede ocultar dinámicas de explotación y favorecer la aparición de intermediarios que obtienen beneficios económicos.
Por su parte, Uxía López Mejuto, de la Universidad de A Coruña, abordó la mercantilización del cuerpo femenino como un fenómeno estructural vinculado a las desigualdades de género. Su intervención se centró en ámbitos como la pornografía y la comercialización de muñecas sexuales hiperrealistas.
López Mejuto llamó la atención sobre la falta de educación sexual en un contexto en el que muchos jóvenes entran en contacto con la pornografía alrededor de los 11 años. También cuestionó los modelos de sexualidad que transmite una industria que, según explicó, puede contribuir a normalizar actitudes misóginas y relaciones basadas en la dominación.
La profesora defendió que la libertad sexual no puede entenderse como una mercancía e incidió en la necesidad de analizar quién demanda estos productos y servicios, así como el papel que desempeñan los estereotipos y las desigualdades de género. Además, lamentó que el debate sobre la explotación sexual se centre habitualmente en las mujeres, sin prestar la misma atención a la responsabilidad de la demanda.
La exposición temprana a la pornografía
Daniel Ribeiro, de la Asociación Amar Dragoste, participó por vía telemática con una intervención centrada en el acceso de los menores a la pornografía y en las posibles consecuencias de una exposición temprana. Según explicó, muchos niños entran en contacto con estos contenidos de manera accidental, lo que evidencia la importancia de la prevención y de la educación.
A partir de su propia experiencia, Ribeiro relató cómo el contacto temprano con la pornografía acabó condicionando su vida y su manera de relacionarse con las mujeres. El ponente comparó aquella realidad con la actual, en la que la facilidad de acceso, la disponibilidad permanente y el anonimato pueden favorecer hábitos de consumo problemático difíciles de detectar por el entorno.
Ribeiro defendió la necesidad de crear espacios seguros en los que la juventud pueda hablar abiertamente de estas cuestiones y recibir información sobre la industria pornográfica, las situaciones de abuso y desigualdad que pueden producirse en ella y su relación con la prostitución y la trata. También insistió en la importancia de ofrecer apoyo a las personas que tienen dificultades con el consumo de estos contenidos y de promover relaciones basadas en el respeto y la igualdad.
La XV Jornada «El Precio del Clic» terminó con un monólogo de la actriz y cómica viguesa Arantxa Treus, que puso el broche final al encuentro con una propuesta de humor para abordar realidades sociales complejas.
Ana García Costas, responsable de la ONG Faraxa y encargada de conducir la jornada, destacó el valor del humor como herramienta para acercar estos debates al público y cerrar una sesión centrada en la prevención de la explotación sexual y en la defensa de los derechos de las mujeres.