La sequía pone contra las cuerdas al agro gallego: la FRUGA alerta del riesgo de cierre de explotaciones

La FRUGA considera que las consecuencias del cambio climático seguirán afectando a Galicia y al conjunto del planeta y señala que estos episodios pueden convertirse en una realidad cada vez más habitual
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11 Sep 2026

La Federación Rural Galega (FRUGA) alerta de que la prolongada situación de sequía está colocando al sector agrogandero gallego en una situación crítica y advierte de que numerosas explotaciones, tanto de leche como de carne, podrían verse obligadas a reducir el número de cabezas de ganado ante la imposibilidad de asumir los costes de la alimentación.

La falta de forraje y el elevado precio de los alimentos para el ganado están incrementando la presión económica sobre unas explotaciones que ya afrontan importantes dificultades de rentabilidad. Según la organización, esta situación puede provocar una disminución de la producción y de la rentabilidad de las granjas, pero también comprometer directamente su viabilidad hasta el punto de obligar a algunas a cerrar, agravando así el proceso de desertización del rural gallego.

La FRUGA considera que las consecuencias del cambio climático seguirán afectando a Galicia y al conjunto del planeta y señala que los episodios de sequía extrema pueden convertirse en una realidad cada vez más habitual. Por este motivo, la organización entiende que, además de medidas inmediatas para hacer frente a la actual situación, es necesario desarrollar políticas estructurales que permitan adaptar las explotaciones agrarias gallegas a un nuevo escenario climático.

Desde la Federación Rural Galega reclaman al Gobierno gallego “una respuesta ante estas circunstancias” y una actuación decidida para apoyar a las explotaciones. La organización considera que “no es de recibo la inacción o desentenderse del estado crítico” por el que está atravesando el agro gallego.

Entre las primeras medidas que reclama la FRUGA figura la creación de una línea de ayudas extraordinarias destinada a las explotaciones agrarias para hacer frente a la situación actual y a la previsible escasez de alimento en los próximos meses, especialmente en el caso de las explotaciones ganaderas.

La organización también demanda un plan de medidas estructurales para adaptar el sector al cambio climático y defiende que el Gobierno gallego debe actuar de manera coordinada en diferentes ámbitos para preparar al país ante las transformaciones que anticipan las previsiones científicas.

En este sentido, la FRUGA considera prioritario impulsar la investigación e implantación de especies herbáceas para pasto más resistentes a la sequía, así como desarrollar nuevas variedades de cultivos forrajeros y otras especies vegetales adaptadas a las nuevas condiciones. La organización reclama que el Centro de Investigaciones Agrarias de Mabegondo cuente con recursos económicos y personal suficiente para convertirse en el motor de este proceso de adaptación de las explotaciones agrarias gallegas.

La gestión del agua ocupa también un lugar central en las propuestas de la organización. La FRUGA defiende una gestión adecuada de este recurso público, que será cada vez más escaso, y reclama que la ordenación de los usos del agua priorice el abastecimiento de la población y la producción de alimentos por encima de los usos industriales o de la producción eléctrica.

La federación cuestiona en este punto el papel de las grandes compañías eléctricas en la gestión de los caudales de los ríos gallegos y critica que puedan decidir sobre los usos del agua en función de sus intereses económicos. También considera incompatible la instalación de grandes proyectos industriales con un elevado consumo de agua, como Altri, con otros usos vinculados a la producción de alimentos y al abastecimiento de la población.

Al mismo tiempo, la FRUGA reclama optimizar los planes de regadío existentes e impulsar nuevas infraestructuras allí donde sean necesarias, siempre vinculadas a las explotaciones agrarias y a la producción de alimentos.

Otra de las propuestas pasa por facilitar ayudas para dotar a las propias explotaciones de infraestructuras que permitan hacer un uso más eficiente del agua. Entre las actuaciones señaladas están la recuperación de aguas sucias, el aprovechamiento y almacenamiento del agua de lluvia y la mejora de la eficiencia en las captaciones y en el transporte de este recurso.

La organización considera igualmente imprescindible avanzar en una ordenación del territorio que permita preservar y recuperar superficie agraria. Para la FRUGA, garantizar que las explotaciones dispongan de suficiente base territorial constituye una de las principales garantías para el futuro del sector.

En este ámbito, la federación reclama frenar la expansión “descontrolada” del eucalipto, al tratarse, según señala, de una especie especialmente consumidora de agua y con capacidad para reducir la disponibilidad de este recurso. También alerta de su impacto sobre la capacidad de retención de agua de los suelos y sobre el potencial erosivo de los terrenos.

La FRUGA propone además que la Administración gallega elabore un “mapa del agua” que permita conocer la situación de los recursos hídricos en cada comarca y localidad. A partir de esta información, la organización considera que debería determinarse la necesidad de regular los tipos de cultivos y las plantaciones forestales en las zonas sometidas a mayor tensión hídrica.

Por último, la Federación Rural Galega reclama la creación de mecanismos estables de interlocución con el sector agrario, con las organizaciones y con los profesionales, con el objetivo de analizar la situación y definir de manera conjunta las medidas necesarias para afrontar tanto la crisis actual como los retos que se presentan a medio y largo plazo.

La FRUGA considera que la sequía ya no puede ser abordada como un fenómeno puntual y reclama a la Xunta una estrategia que combine ayudas inmediatas para evitar el cierre de explotaciones con políticas estructurales destinadas a garantizar la supervivencia y adaptación del agro gallego en un escenario marcado por el cambio climático.

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