Los objetos privados de los Franco que salieron de Meirás ya están a la venta en una subasta en Madrid

Cerca de 700 lotes, entre muebles, cuadros, porcelanas, fotografías y piezas decorativas, se ofrecerán los días 26 y 27 de octubre tras la retirada de los bienes del pazo de Sada
Imaxe do interior do pazo de Meirás
7 Oct 2026

Los objetos que la familia Martínez-Bordiú Franco retiró este verano del Pazo de Meirás, en Sada, ya se encuentran expuestos en Madrid antes de salir a subasta. La colección reúne cerca de 700 lotes procedentes de los bienes considerados privados de la familia e incluye desde mobiliario y obras de arte hasta porcelanas, cristalerías, fotografías y diferentes elementos decorativos.

La venta será gestionada por Magna Art Auctions, una casa de subastas con sede en Madrid. La puja pública está prevista para los días 26 y 27 de octubre, mientras que los interesados ya pueden consultar las piezas que forman parte del catálogo en la exposición.

Entre los objetos que han despertado mayor interés se encuentra un bargueño asturiano con un precio de salida de 4.500 euros, además de esculturas relacionadas con la navegación, piezas de porcelana y cerámica, vajillas, cristalerías y ropa de casa con distintivos familiares. También se incluye una fotografía dedicada por Juan Carlos I a Francisco Franco en 1970.

Los precios de salida se sitúan, según la información disponible sobre la subasta, aproximadamente entre 100 y 5.000 euros. La organización sostiene que se trata de bienes pertenecientes al ámbito privado de la familia y que el proceso de inventariado contó con la supervisión de la Abogacía del Estado, con el objetivo de evitar que se incluyeran en la venta piezas que pudieran formar parte del patrimonio público.

La CRMH pide revisar los bienes antes de la subasta

La polémica da ahora un nuevo paso con la reacción de la Comisión por la Recuperación de la Memoria Histórica de A Coruña (CRMH), que reclama al Estado y a la Xunta de Galicia que revisen los bienes incluidos en el catálogo de la subasta para determinar si alguna de las piezas puede tener la consideración de dominio público o estar sometida a algún régimen especial de protección.

La entidad memorialista asegura que ya ha solicitado formalmente a la Delegación del Gobierno en Galicia y a la Consellería de Cultura que lleven a cabo las actuaciones de inspección que consideren necesarias y que, en caso de detectarse bienes que no puedan ser vendidos, se adopten las medidas legales correspondientes para impedir su enajenación.

La CRMH recuerda que ya denunció en julio la salida de mobiliario y otros objetos del Pazo de Meirás, al considerar que los bienes retirados podían ir más allá de los efectos estrictamente personales de la familia Franco. Ahora, su aparición en una subasta en Madrid vuelve a poner el foco sobre la titularidad de las piezas que abandonaron el inmueble.

La organización considera necesario comprobar uno por uno los bienes incluidos en el catálogo antes de que se produzca la venta, especialmente teniendo en cuenta que el Pazo de Meirás es actualmente patrimonio público.

Una retirada que superó las 400 piezas

La salida de estos objetos de Meirás se produjo a finales de julio, después de que la Justicia confirmase definitivamente que el inmueble pertenece al Estado. En aquel momento se habló de más de 400 piezas entre muebles, elementos decorativos y otros enseres que no habían sido reclamados por el Estado durante el procedimiento judicial al no poder acreditarse su titularidad pública.

El traslado incluyó, entre otros elementos, lámparas, espejos, mesas, consolas, piezas de porcelana y objetos decorativos, además de otros enseres que formaban parte del interior del pazo. La retirada provocó críticas de entidades memorialistas, que cuestionaron que determinados bienes pudieran abandonar un inmueble con una relevancia histórica y patrimonial tan importante.

La diferencia entre las más de 400 piezas de las que se informó durante la mudanza y los cerca de 700 lotes que ahora aparecen vinculados a la subasta responde a la posterior organización y catalogación de los bienes para su venta.

Críticas a la gestión de Meirás

En su comunicado, la CRMH aprovecha también para cuestionar la situación actual del pazo y considera que la polémica por la subasta se suma a otras decisiones relacionadas con la gestión del inmueble desde su recuperación por parte del Estado.

La entidad considera especialmente preocupante que el pazo continúe cerrado al uso público y reclama avances en la definición de sus futuros usos. En este sentido, recuerda el protocolo de actuaciones firmado en 2021 entre las administraciones implicadas y denuncia que las medidas previstas no se están desarrollando al ritmo que considera necesario.

La organización memorialista también cuestiona la declaración de Meirás como Lugar de Memoria Democrática y considera que la realidad actual no se corresponde con el reconocimiento institucional del significado histórico del enclave.

Meirás ya es patrimonio público

La subasta llega meses después de uno de los momentos decisivos en la larga batalla judicial por el pazo. En marzo de 2026, el Tribunal Supremo confirmó por unanimidad que el Pazo de Meirás pertenece al Estado y rechazó los recursos presentados por los herederos de Francisco Franco. El tribunal reconoció, no obstante, el derecho de la familia a recibir una indemnización por los gastos realizados en el inmueble.

Además, el pasado agosto el Estado declaró Meirás Lugar de Memoria Democrática. La resolución oficial destaca la doble dimensión histórica del enclave, vinculado tanto a la figura de Emilia Pardo Bazán como a su posterior transformación en uno de los símbolos del poder de la dictadura franquista.

El edificio es actualmente de titularidad de la Administración General del Estado. Su recuperación pública puso fin a décadas de disputa sobre la propiedad, pero también abrió un nuevo debate sobre la conservación de los elementos que permanecieron en su interior, el futuro uso del inmueble y el tratamiento de su legado histórico.

La venta de los bienes privados de la familia en Madrid añade ahora un nuevo capítulo a la historia reciente de Meirás, esta vez lejos de Sada y con un catálogo de objetos que permite conocer parte de los enseres que formaron parte de la vida cotidiana de los Franco durante las décadas en las que ocuparon el pazo.

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