Los socialistas exigen a la Xunta un plan de choque contra la "carestía de la vida"

La diputada Patricia Iglesias registra en el Parlamento una batería de iniciativas para exigirle a la Xunta ayudas reforzadas contra la pobreza energética y apoyo extraordinario para autónomos y pymes
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19 Sep 2026

El Grupo Parlamentario Socialista registró en el Parlamento de Galicia una batería de iniciativas de la diputada Patricia Iglesias en la que reclama a la Xunta un plan de choque específico contra la carestía de la vida, con una dotación presupuestaria suficiente y medidas urgentes para frenar la pérdida de poder adquisitivo de las familias gallegas. El texto, que se debatirá en comisión y en pleno, incluye también un paquete de preguntas sobre lo que piensa hacer el Gobierno gallego ante esta escalada de los precios.

La iniciativa parte de los últimos datos del Índice de Precios de Consumo. En agosto el IPC subió en Galicia un 4,8% interanual, siete décimas más que en julio y medio punto por encima de la media estatal, que quedó en el 4,3%. Es la segunda tasa más alta de todo el Estado, solo por detrás de Cantabria, y el nivel más elevado en Galicia desde enero de 2023. En lo que va de año los precios acumulan aquí una subida del 4%, frente al 3,3% del conjunto de España.

"Llevamos seis meses seguidos con una inflación más alta que la media española y la Xunta sigue instalada en el comentario de los datos, como si esto fuese una cuestión meteorológica", afirma Iglesias. "Las familias gallegas no pierden poder adquisitivo por casualidad. Lo pierden porque aquí la vida se encarece más rápido que en otras comunidades y nadie está haciendo nada para evitarlo".

El motor de la subida está en la energía y el transporte. El grupo de transportes subió un 11% interanual en Galicia y el de vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, un 9,3%. Las previsiones tampoco invitan al optimismo: el Instituto Gallego de Estadística calcula que la inflación gallega escalará hasta el 5,3% en septiembre.

Para los socialistas, esa evolución tiene un efecto directo sobre los hogares con menos ingresos y dispara el riesgo de pobreza energética y exclusión social. "Cuando el recibo de la luz, la bombona y el depósito del coche suben al mismo tiempo, hay casas en las que ya no se trata de recortar caprichos, sino de decidir qué factura se deja de pagar", señala la diputada.

La iniciativa pone el foco también en el tejido productivo. Autónomos, comercio, hostelería, sector primario y pequeñas y medianas empresas están asumiendo unos costes de funcionamiento mucho más altos, que reducen sus márgenes y comprometen la viabilidad de muchos negocios. "Una panadería, un taller o un transportista no pueden trasladar al precio final todo lo que les sube el gasóleo. O se les echa una mano, o acaban cerrando", añade Iglesias.

El texto registrado reclama tres compromisos concretos: aprobar el plan de choque con presupuesto propio, reforzar las ayudas contra la pobreza energética para los hogares más vulnerables y activar medidas extraordinarias de apoyo a autónomos y pymes en los sectores más castigados por el coste de la energía y de los combustibles. Junto a ellos, los socialistas preguntan a la Xunta qué valoración hace del dato de agosto, qué medidas va a adoptar y con qué presupuesto.

Iglesias recuerda además que el Gobierno de España sí reaccionó a la escalada de los carburantes, elevando desde el 1 de septiembre a 20 céntimos por litro la rebaja del impuesto de hidrocarburos aplicable al gasóleo, y reclama a la Xunta que haga su parte. "Galicia tiene competencias, tiene recursos propios y tiene un problema de precios peor que la media del Estado. Lo que no tiene es un gobierno dispuesto a usarlos".

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