«No estamos dispuestas a asumir que la respuesta sea el silencio»: la Marcha Mundial de las Mujeres pide respuestas claras ante el nuevo curso en un instituto ourensano

El colectivo feminista denuncia que no logró reunirse con la Administración educativa para conocer las medidas previstas tras las agresiones machistas denunciadas el curso pasado en el IES Julio Prieto Nespereira
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1 Sep 2026

"No estamos dispuestas a asumir que la respuesta institucional sea el silencio, la demora, la opacidad o la normalización." Con estas palabras, la Marcha Mundial de las Mujeres de Ourense resumió este martes su malestar frente a las oficinas de Inspección Educativa, donde se concentró para reclamar información sobre las medidas que se van a adoptar de cara al curso 2026-2027 en el IES Xulio Prieto Nespereira.

El colectivo ya viene haciendo seguimiento de este caso desde el mes de junio, cuando llevó a cabo una primera acción frente al propio centro para denunciar situaciones de violencia que, aseguraban entonces, ya eran conocidas por el instituto.

Según explican desde la organización feminista, el cierre del curso anterior no puede suponer el cierre del asunto, ni el comienzo de un nuevo año académico puede significar que todo siga igual. Recuerdan que durante el curso pasado se hicieron públicas denuncias por agresiones machistas que afectan a un docente y a otro trabajador del centro, lo que dio lugar a la apertura de expedientes, y reclaman que la Administración educativa asuma su responsabilidad.

Entre las cuestiones que demandan conocer figuran qué actuaciones llevó a cabo Inspección Educativa desde entonces, qué medidas adoptó la Dirección Territorial, qué grado de conocimiento e intervención tuvo la Consellería de Educación, qué medidas de protección se pusieron en marcha y qué acompañamiento recibieron las personas afectadas. También exigen garantías de que este tipo de situaciones no se repitan ni queden silenciadas en el futuro.

Para el movimiento feminista, la lentitud y la ineficacia administrativa son en sí mismas una forma de desprotección, por lo que consideran inaceptable que quien denuncia una situación de violencia tenga que afrontar en soledad las consecuencias de dar ese paso. Por ello mantienen sus exigencias a Inspección Educativa, a la Dirección Territorial y a la Consellería de Educación: una actuación inmediata sin dilaciones burocráticas, investigaciones rigurosas y transparentes que mantengan informadas a las familias, medidas cautelares cuando sean necesarias sin esperar a la resolución de un expediente, acompañamiento efectivo a las personas afectadas —sobre todo cuando se trata de menores— y protocolos claros que indiquen qué hacer, quién debe actuar y cómo proteger a las víctimas.

"Queremos centros educativos en los que los equipos directivos y el claustro no miren para otro lado, en los que nuestras hijas sean escuchadas, acompañadas y protegidas, y una Administración que actúe antes de que el daño sea mayor", concluyen desde el colectivo, que insiste en que la burocracia no puede sustituir a la responsabilidad y que el silencio institucional "nunca puede ser la respuesta" ante las violencias machistas, ya que, aseguran, "protege al agresor y desprotege a las víctimas".

La concentración de este martes terminó sin que las familias afectadas pudieran hablar con la Dirección Territorial, que alegó la ausencia de la inspectora y del delegado territorial. Según relata la Marcha Mundial de las Mujeres, un despliegue policial que califican de "inaudito" impidió además cualquier comunicación entre las madres y la Administración durante la jornada.

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