Paro masivo en el metal pontevedrés en la primera jornada de huelga por un convenio digno

La primera de las seis jornadas de huelga convocadas en el sector del metal de la provincia de Pontevedra se saldó este jueves con un seguimiento masivo que paralizó casi por completo la actividad en sectores como el naval, los talleres mecánicos y los concesionarios de automoción. Los principales polígonos industriales registraron una actividad mínima en una movilización que también contó con el apoyo del comercio del metal, que lleva año y medio con el convenio colectivo caducado.
Cientos de piquetes informativos recorrieron desde primera hora de la mañana distintas empresas y áreas industriales para comprobar el seguimiento del paro. Las organizaciones sindicales denunciaron presiones por parte de algunas direcciones empresariales para dificultar el ejercicio del derecho a huelga, aunque la jornada transcurrió sin incidentes destacados pese al amplio despliegue policial.
La movilización tuvo especial incidencia en Vigo, donde más de 10.000 personas marcharon desde los astilleros de Beiramar hasta el edificio de la Xunta para reclamar mejoras laborales y salariales. También hubo manifestaciones multitudinarias en Pontevedra, con un recorrido entre Mollabao y la Plaza de la Peregrina, así como concentraciones en otras localidades como Vilagarcía y Lalín.
Las protestas continuarán los próximos días 13, 14, 19, 20 y 21 de mayo después de que los sindicatos acusasen a la patronal de mantener una “nula voluntad” negociadora y de negarse a aceptar avances en las condiciones laborales del sector.
La convocatoria fue impulsada inicialmente por la CIG el pasado 21 de abril, a la que posteriormente se sumaron CCOO y UGT tras el bloqueo de las negociaciones tanto en el convenio del metal como en el del comercio del metal.
Desde la parte sindical insisten en que las propuestas empresariales son insuficientes y consideran inasumible un convenio de cuatro años con un incremento salarial total del 14%, al entender que no garantiza la recuperación del poder adquisitivo frente a la inflación.
Los sindicatos también reclaman una reducción real de la jornada laboral, medidas efectivas para facilitar la jubilación anticipada, regulación de la subrogación del personal en los cambios de contrata y limitaciones a la subcontratación para combatir la precariedad y la elevada siniestralidad laboral.
Otra de las demandas pasa por regular el uso de la contratación fija discontinua e implantar medidas específicas frente a las altas temperaturas durante el verano, especialmente en el sector naval, donde proponen la implantación de la jornada continuada.
En el caso del comercio del metal, las negociaciones permanecen paralizadas desde enero después de que los sindicatos abandonasen la mesa negociadora por la intención de la patronal de eliminar la cobertura del 100% de las bajas por incapacidad temporal desde el primer día y modificar complementos salariales consolidados.