Santiago cuestiona el PIA del parque empresarial de Lavacolla y pide limitar los usos comerciales

El Concello de Santiago presentó alegaciones al Proyecto de Interés Autonómico (PIA) previsto para desarrollar el futuro parque empresarial de Lavacolla y cuestiona varios de los aspectos fundamentales recogidos en el documento aprobado inicialmente por la Xunta en junio. Entre las principales demandas municipales figura la limitación de los usos comerciales, la mejora de los accesos y la revisión de las conexiones con las redes de servicios.
El concejal de Urbanismo, Iago Lestegás, explicó que el Gobierno local considera especialmente preocupante que las dos ordenanzas previstas para el ámbito, la industrial y la industrial-terciaria, permitan la implantación de actividades comerciales. Según los datos del propio PIA, la primera afecta a una superficie edificable de 83.105 metros cuadrados, mientras que la segunda abarca 165.830 metros cuadrados.
Para el Concello, esta regulación podría hacer posible que todas las parcelas lucrativas del futuro parque acabasen destinadas a actividades comerciales sin limitaciones. Lestegás advirtió de que esto supondría modificar en la práctica el carácter industrial que el PXOM establece para este ámbito.
Las alegaciones municipales proponen, por ello, que el futuro parque solo permita aquellos usos comerciales vinculados directamente con la actividad industrial desarrollada en cada parcela o aquellos que, por sus características, resulte más conveniente situar fuera del núcleo urbano. El Concello pone como ejemplo los concesionarios de automóviles.
Lestegás defendió que los parques empresariales deben reservarse para actividades incompatibles con la presencia de viviendas y alertó del impacto que puede tener la concentración de comercio en las zonas periféricas sobre los establecimientos tradicionales de los barrios. En este sentido, insistió en que la protección del comercio de proximidad debe formar parte también de la planificación urbanística.
Otro de los reparos formulados por el Concello afecta al propio ámbito territorial del PIA. El proyecto abarca 561.567 metros cuadrados y coincide en buena medida con el sector SUND-32 previsto en el PXOM para uso industrial, aunque introduce modificaciones. El documento excluye terrenos de dominio público estatal próximos a la A-54 y, al mismo tiempo, incorpora parcelas clasificadas como suelo rústico de especial protección forestal sin que, según el Concello, exista una justificación suficiente.
El Gobierno local también reclama que se explique de manera expresa por qué se optó por el sistema de expropiación para ejecutar la actuación, frente a las demás fórmulas previstas por la normativa urbanística. Para el Concello, la elección de este mecanismo debe estar debidamente motivada.
Las conexiones con los servicios básicos constituyen otro de los puntos de las alegaciones. Santiago pide revisar las soluciones previstas para el abastecimiento de agua, el saneamiento y el suministro eléctrico, entre otras infraestructuras. Además, reclama la incorporación de sistemas de drenaje sostenible que permitan favorecer la infiltración del agua de lluvia y mejorar la gestión del ciclo hídrico.
Especial atención reciben también los accesos al futuro parque empresarial. El Concello considera que las soluciones propuestas no están suficientemente resueltas y pueden generar afecciones sobre vías municipales existentes. El acceso norte está previsto a través de la AC-250 hasta un punto situado a unos 300 metros al norte de la rotonda de la A-54, desde donde se aprovecharían y ampliarían vías municipales hasta alcanzar una sección de 18 metros.
Esta conexión obligaría además a atravesar la A-54 mediante un paso inferior de diez metros de ancho. Lestegás considera que esta solución puede resultar insuficiente para dar servicio a un parque empresarial de más de medio millón de metros cuadrados y reclama estudiar alternativas para mejorar la entrada por la zona norte.
El impacto visual y paisajístico es otro de los elementos que el Concello considera insuficientemente abordados. Las alegaciones señalan que el documento inicial no incluye un estudio topográfico que permita determinar la visibilidad del futuro parque desde el Camino de Santiago Francés. También cuestionan las dimensiones de las franjas verdes previstas en el perímetro y consideran que no serían suficientes para reducir el impacto visual de la actuación.
La administración municipal reclama igualmente una identificación y valoración de los elementos naturales existentes en el ámbito, entre ellos pozos, manantiales, brañas, regatos, arroyos, masas arbóreas y vegetación de ribera.
Dudas sobre la utilización de un PIA
Más allá de las características concretas del proyecto, el Concello cuestiona también que el instrumento elegido por la Xunta para desarrollar el parque sea un Proyecto de Interés Autonómico. Lestegás defendió que esta figura debería quedar reservada para actuaciones de interés autonómico claro y para proyectos singulares, urgentes o extraordinarios.
El concejal puso como ejemplo el PIA vinculado al Hospital Clínico, destinado a la construcción de un aparcamiento y a la reorganización de los accesos al complejo sanitario. A su juicio, el caso de Lavacolla no presenta las mismas características y podría tramitarse mediante un plan parcial aprobado por el propio Concello.
El responsable municipal de Urbanismo advirtió de que la utilización de un PIA establece un procedimiento especial en el que los concellos ven limitada su capacidad de decisión sobre cuestiones que afectan directamente al modelo urbano. En este caso, recordó, la localización de las actividades comerciales tiene una incidencia directa en la configuración futura de Santiago.
Por este motivo, el Concello reclama a la Xunta que tenga en cuenta su posición durante la tramitación del proyecto y defiende que la planificación del futuro parque empresarial debe encajar con el modelo de ciudad establecido en el planeamiento municipal.