SATSE Galicia reclama al Sergas que elimine la discriminación en las reducciones de jornada y garantice una conciliación real

SATSE Galicia exigió al Sergas que regularice las retribuciones de los complementos de carrera profesional y de los trienios del personal que se encuentra en situación de reducción de jornada laboral, al considerar que la actual aplicación de la norma supone una discriminación, especialmente para las mujeres, que son mayoritariamente quienes recurren a esta medida de conciliación.
El sindicato de Enfermería apoya su reclamación en una sentencia del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Vitoria-Gasteiz que cuestiona los recortes aplicados en estos complementos y que, según la organización, evidencia una interpretación restrictiva de los derechos de conciliación por parte de la Administración sanitaria.
Según denuncia SATSE, el Sergas reduce no solo el salario base de las enfermeras y fisioterapeutas que ejercen su derecho a la reducción de jornada, sino también complementos vinculados a la categoría profesional, a la experiencia acumulada y a la carrera profesional. Para el sindicato, esta práctica transforma un derecho reconocido legalmente en una penalización económica para quienes deciden conciliar su vida laboral y familiar.
La organización sindical sostiene que esta situación afecta de manera especial a las mujeres y contribuye a perpetuar la brecha de género dentro de la sanidad pública gallega. En este sentido, considera contradictorio que la Xunta promueva públicamente políticas de igualdad y conciliación mientras, a su juicio, mantiene medidas que suponen una pérdida económica para los profesionales que hacen uso de estos derechos.
SATSE asegura además que esta fórmula permite a la Administración ahorrar recursos a través de la reducción de las retribuciones del personal que solicita medidas de conciliación. El sindicato entiende que esta práctica convierte un derecho laboral en un mecanismo indirecto de contención del gasto en personal.
Por todo ello, la organización reclama al Sergas la revisión de esta política retributiva y la adaptación de las condiciones laborales para garantizar una conciliación efectiva sin consecuencias económicas para los profesionales sanitarios que ejercen este derecho.