Simega presenta once alegaciones al anteproyecto de Estatuto Marco aprobado por el Gobierno

El Sindicato de Médicos de Galicia (SIMEGA) ha presentado una batería de once alegaciones al anteproyecto de Estatuto Marco aprobado por el Gobierno, al considerar que el texto impulsado por el Ministerio de Sanidad no solo ignora las singularidades de la profesión médica y facultativa, sino que consolida desigualdades históricas y perpetúa un modelo laboral especialmente gravoso para médicos y facultativos.
La Organización sindical denuncia que el nuevo marco normativo "mantiene un trato diferenciado que sitúa al colectivo médico en una posición de desventaja respecto a otros profesionales sanitarios, sin reconocer adecuadamente la responsabilidad, disponibilidad y exigencia asistencial inherentes al ejercicio de la medicina".
Con las alegaciones presentadas se persigue garantizar un reconocimiento efectivo de las particularidades de la profesión médica y evitar que el futuro Estatuto Marco siga consolidando condiciones de desigualdad.
Para alcanzar esos objetivos las reivindicaciones se centran en la regulación de las guardias médicas, la clasificación profesional, las condiciones de jubilación, el reconocimiento retributivo, la negociación específica del colectivo médico, la mejora de la Formación Sanitaria Especializada y el establecimiento de límites efectivos frente a una sobrecarga asistencial cada vez más insostenible.
Las alegaciones también incorporan medidas dirigidas a proteger la salud física y mental de los profesionales, mejorar las condiciones de formación y trabajo de los médicos residentes, reconocer la labor de los tutores de Formación Sanitaria Especializada y establecer incentivos y límites reales de carga asistencial en aquellos ámbitos con déficit estructural de facultativos.
El Sindicato de Médicos de Galicia subraya que el anteproyecto del Ministerio de Sanidad "consolida un régimen de jornada diferenciado y más gravoso para los facultativos, sustentado en un sistema de guardias obligatorias que continúa sin recibir un reconocimiento equivalente ni desde el punto de vista económico ni en términos de protección profesional".
Añade, en este sentido, que"la medicina no puede seguir sosteniéndose sobre un modelo de sobreesfuerzo permanente y derechos recortados, por lo que resulta imprescindible que toda hora trabajada sea reconocida, computada y remunerada en condiciones de igualdad, poniendo fin a un sistema que consideran discriminatorio para médicos y facultativos".
SIMEGA considera que está en juego mucho más que un texto normativo, "porque se están decidiendo las condiciones en las que trabajan quienes sostienen nuestro sistema sanitario y, por tanto, la calidad asistencial que recibe toda la población, por lo que si no se atienden las peticiones de los profesionales -concluyen- se podrían vulnerar derechos de médicos y facultativos, pero también de ciudadanos y pacientes".