Torrado pide que las listas de espera del Sergas se cuenten desde el primer día

378.749 personas. Julio Torrado repitió hasta tres veces esta cifra en la tribuna. Es el número de gallegos y gallegas que esperaban por una cita hospitalaria en el Sergas a 30 de diciembre de 2025: casi 50.000 por una operación, 124.000 por una prueba diagnóstica y 205.000 por una consulta.
"No son datos inventados ni calculados por nosotros. Son los oficiales del Sergas", advirtió el portavoz de Sanidad del Grupo Socialista. “Tampoco son los más recientes, y no es culpa de la oposición. Los datos de junio de 2026 siguen sin publicarse, aunque hay obligación de hacerlo”, señaló.
Torrado quiso evitar la comparación con los años de la pandemia y fue al último año “normal”, 2019. El Gobierno gallego no sale bien parado. En la lista quirúrgica se pasó de 32.750 personas a casi 50.000, un 51% más. En las pruebas diagnósticas la subida es del 46% y en las consultas, del 23%. "Estamos en el peor momento de la serie histórica. Nunca ha esperado tanta gente y nunca se ha esperado tanto tiempo."
¿Quién vigila esto? Esa fue la pregunta que abrió la primera de las dos propuestas socialistas. "Alguien tiene que estar avisando de que la cosa no va bien." Para el PSdeG, ese alguien ya existe dentro del sistema: la inspección médica, el cuerpo con más preparación para evaluar si las listas crecen, en qué servicios y por qué. El problema es que hoy apenas puede mirar hacia ellas. El plan de inspección de la Consellería dedica mucho esfuerzo al control de las bajas laborales, pero en las listas de espera solo audita las prótesis de cadera y de rodilla: "Debe ser más importante vigilar a los trabajadores que controlar que las listas de espera vayan bien", ironizó.
Los socialistas piden más medios para la inspección, devolverle el prestigio y darle capacidad para fiscalizar las esperas de forma sistemática. También para decidir quién puede tocar una cita y con qué criterio: "Lo que pasa en otras comunidades, donde se alteran citas para cuadrar objetivos, también pasa en Galicia. Alguien tiene que controlarlo”.
La segunda propuesta va directa al modo de contar. Torrado describió una escena que conoce cualquier gallego. Una persona sale de la consulta del especialista con una prueba pendiente, pasa por admisión y escucha "ya le llamaremos". Desde ese momento, para la estadística, no existe. "Si la llaman nueve meses después, esos nueve meses no cuentan." Por eso el PSdeG pide que la espera se compute desde el primer día y que los datos se publiquen cada trimestre. "Las listas de espera son mentira. Lo sabe cualquier persona. Es imposible que no conozcamos a alguien que está fuera de los datos”.
El diputado recordó que el Ministerio de Sanidad anunció ayer un real decreto para que todas las comunidades contabilicen igual, desde la indicación del médico aunque no haya cita, y que medirá por primera vez las esperas en atención primaria. "Recuerdo cuando en atención primaria no había esperas. Hoy, con la sanidad del PP, las hay." Galicia, dijo, podría adelantarse y ser pionera. "Vamos a tener que hacerlo obligados. Hagámoslo por voluntad. Da la sensación de que ustedes tienen alergia a la transparencia, porque en la oscuridad se mueven mejor."
En la réplica, Torrado rechazó que las huelgas contra el Estatuto Marco sirvan de explicación para todo. "Si quieren, hablamos de diciembre de 2024, cuando no había huelgas por el medio." Y devolvió la pregunta al PP: “¿Se están haciendo peonadas en Galicia? "No. Y no se hacen porque los profesionales están en conflicto con la Consellería de Sanidad por la mejora de sus condiciones laborales. Hoy esas operaciones no se hacen en Galicia. Y es por su culpa."
Tampoco aceptó que el Ministerio sirva para dar por buenas las cifras del Sergas. "El Ministerio ni valida ni deja de validar las listas de espera. Publica lo que le llega."
Así, explicó que según las listas oficiales, nadie espera más de doce meses en el servicio en el que él mismo lleva esperando desde abril del año pasado: "Y podría poner cientos de casos como el mío." Luego fue un paso más allá al señalar que “todo el mundo sabe que hay algún método para adelantar una cita, sobre todo si hay una clínica privada por el medio. Eso pasa en Galicia, y decir que no es mentir."
Contar desde el primer día y poner a los inspectores a vigilar las listas incomoda, concluyó, por un motivo sencillo: "Porque así no las pueden tergiversar ni ocultar". Lo que pide el PSdeG es poco más que eso. "Queremos un sistema público que se autoevalúe y que sea capaz de decir: tenemos un problema y podemos mejorarlo."