UGT-Galicia sitúa la vivienda como emergencia social y reclama abordar su impacto

El Comité Nacional de UGT-Galicia, máximo órgano de dirección del sindicato entre congresos, se reunió este lunes en la Ciudad de la Cultura de Santiago de Compostela para analizar la situación social y laboral actual, definir las prioridades de la organización para los próximos meses y establecer las líneas de actuación interna.
Durante el encuentro, en el que participaron la Comisión Ejecutiva de UGT-Galicia y representantes de las uniones comarcales y federaciones de nacionalidad, se aprobó una resolución de urgencia en apoyo a las trabajadoras y trabajadores del comercio de alimentación de A Coruña, que mantienen abierto un conflicto laboral para reclamar mejoras en sus condiciones de trabajo y salariales.
En el plano internacional, el sindicato expresó su preocupación por los conflictos bélicos que continúan activos en distintos puntos del mundo y reafirmó su compromiso con la paz, los derechos humanos y el respeto al derecho internacional. En este contexto, instó a la Unión Europea a actuar con mayor firmeza y coherencia ante los desafíos globales.
Respecto al proyecto europeo, UGT-Galicia defendió el refuerzo de las políticas industriales, la soberanía energética, la autonomía estratégica y el fortalecimiento de los servicios públicos. En el ámbito estatal, el sindicato consideró que el clima de confrontación política está desviando la atención de los principales problemas de la ciudadanía, reclamando el cumplimiento íntegro de los compromisos sociales y laborales adquiridos y la continuidad de las políticas orientadas a la mejora de las condiciones de vida de la clase trabajadora.
Uno de los asuntos centrales abordados por el Comité fue la problemática de la vivienda. La organización sindical considera que el acceso a la vivienda se ha convertido en una auténtica emergencia social para la clase trabajadora y reclama a la Xunta de Galicia y a los ayuntamientos la adopción de medidas estructurales que permitan ampliar el parque público, intervenir en los mercados tensionados, limitar la especulación y garantizar el acceso efectivo a este derecho básico.
El sindicato también apostó por reforzar el papel de la negociación colectiva como herramienta para redistribuir riqueza y mejorar las condiciones laborales. En este sentido, defendió avances en materia salarial, cláusulas de revisión, reducción de la jornada laboral y la incorporación de nuevos elementos de negociación como el impacto del coste de la vivienda, la regulación de la digitalización y de la inteligencia artificial y la protección frente a las nuevas formas de precariedad.
En lo que respecta a la situación de Galicia, UGT valoró positivamente la evolución del empleo, aunque advirtió sobre problemas estructurales como el envejecimiento demográfico, la pérdida de población, la precariedad laboral y las dificultades de la juventud para desarrollar proyectos de vida estables.
La salud laboral ocupó también un lugar destacado en los debates del Comité. UGT-Galicia mostró su preocupación por los elevados índices de siniestralidad laboral y por las deficiencias detectadas en materia de prevención. Además, rechazó de forma contundente los discursos que cuestionan el incremento de las bajas laborales responsabilizando a las personas trabajadoras.
La organización sindical considera que el debate debe centrarse en las causas reales de esta situación, como las condiciones de trabajo, las insuficientes medidas preventivas o las carencias existentes en el sistema sanitario. Por este motivo, reiteró su apuesta por el diálogo social como vía para buscar soluciones, estableciendo como líneas rojas la defensa de los derechos laborales y el rechazo de cualquier intento de criminalización de las trabajadoras y trabajadores.
Entre las propuestas defendidas por UGT-Galicia figuran el refuerzo de las políticas de prevención de riesgos laborales, el incremento de los recursos de la Inspección de Trabajo y el fortalecimiento de los servicios públicos, especialmente los sanitarios.
El Comité concluyó reafirmando el compromiso del sindicato con el diálogo social como instrumento fundamental para impulsar políticas de empleo, reindustrialización, transición ecológica justa, fortalecimiento de los servicios públicos y desarrollo económico y social, con el objetivo de garantizar la cohesión social y territorial de Galicia.