Un estudio vincula la erupción del volcán de La Palma con problemas respiratorios continuados

Cinco años después de la erupción del Volcán Tajogaite de la Isla de La Palma, un equipo de investigación liderado por el profesor de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) Alberto Ruano Raviña, constata que por primera vez hay aparición de nueva patología respiratoria en algunas personas, no reversible, y que en los niños y niñas expuestos hay más persistencia de sintomatología, que aumenta si tienen otras exposiciones previas como, por ejemplo, al humo de tabaco de segunda mano. En el estudio también participó de manera muy relevante la profesora Cristina Candal Pedreira, del mismo grupo.
Estas conclusiones forman parte del proyecto ASHES (acrónimo de cenizas en inglés, ‘Analysis of Exposure and Respiratory Health Effects of Volcanic Eruption in the Canary Islands’), que analizó la exposición y los efectos en la salud respiratoria derivados de la erupción volcánica en Canarias. Los resultados se presentaron este martes en el Hospital Universitario de La Palma en una rueda de prensa en la que además de los investigadores principales participaron el presidente de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), David de La Rosa, y otros investigadores de esta sociedad científica que financió la investigación con 300.000 euros.
El estudio se formuló y diseñó inmediatamente después de la erupción y es el más ambicioso sobre el efecto de una erupción volcánica en la salud respiratoria a nivel internacional. A lo largo de un seguimiento de cinco años, el equipo incluyó a más de 600 participantes y comparó la evolución de población expuesta y no expuesta dentro de la isla, con grupos específicos de población adulta, población pediátrica de seis a 18 años, personas con enfermedad respiratoria previa y personas altamente expuestas con acceso permitido a la zona de exclusión. Además, a todas las personas participantes se les realizaron pruebas completas de la función respiratoria, escalas de calidad de vida y se les tomaron muestras biológicas.
Entre las conclusiones detalladas en rueda de prensa, el proyecto asoció la exposición a la erupción con hasta tres veces más probabilidad de presentar tos y con el doble de alteraciones compatibles con un patrón obstructivo pulmonar en la población más expuesta. En un análisis con 474 participantes, el equipo observó un incremento relevante de sintomatología durante la erupción, con persistencia posterior y un patrón dosis-respuesta, de forma que, a mayor exposición, mayor sintomatología. En población pediátrica, con 188 niños y niñas incluidos en uno de los estudios, también se identificó más sintomatología en los menores más expuestos y mayor vulnerabilidad en quienes convivían con humo de segunda mano o presentaban condiciones respiratorias previas.
Tal y como concluyó el profesor Ruano, miembro del Centro de Investigación Interdisciplinar en Tecnologías Ambientales de la USC (CRETUS), los resultados muestran “una relación entre la exposición prolongada a la erupción y la presencia de síntomas respiratorios, con afectación clara en la función pulmonar de los grupos más expuestos”.
La investigación todavía no está cerrada y el seguimiento de los participantes continúa, pero el equipo investigador observó ya también un impacto importante en el consumo de recursos sanitarios, incluyendo consultas a urgencias y mayor consumo de ansiolíticos, particularmente en las mujeres. Se puso también de manifiesto un aumento en los niveles de interleukinas inflamatorias.
Enmarcado en el grupo ESPASS, Grupo de Referencia Competitiva de la Xunta de Galicia liderado por el profesor Ruano y localizado en la Facultad de Medicina de la USC, el estudio derivó en la publicación de 8 artículos científicos en revistas internacionales, comunicaciones en congresos nacionales e internacionales y varios premios, entre ellos al mejor artículo científico en 2025 de la Sociedad Española de Epidemiología.