Un investigador del CIM de Vigo participa en un estudio internacional sobre el deshielo global

Demuestra el papel de los cambios en la circulación oceánica y del calor almacenado bajo la superficie marina
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18 Jun 2026

El investigador Gianluca Marino, del Centro de Investigación Marina (CIM) de la Universidad de Vigo, participa en un estudio internacional publicado en la revista científica Nature Communications que demuestra el papel de los cambios en la circulación oceánica y del calor almacenado bajo la superficie del mar en el deshielo acelerado de las grandes capas de hielo al final de las edades glaciares.

Marino, responsable del Paleoclimatology Lab del centro, aportó su experiencia en relación con el estudio de los cambios climáticos y oceánicos del pasado mediante herramientas geoquímicas, micropaleontológicas y modelos estadísticos avanzados. “Comprender cómo respondió el sistema climático en el pasado es fundamental para anticipar los impactos futuros del cambio climático”, señala Marino, que destaca además que “el almacenamiento de calor en el océano es uno de los rasgos más importantes del calentamiento global actual, ya que los océanos absorben cerca del 90 % del exceso de calor generado por las emisiones humanas de gases de efecto invernadero”.

El nuevo estudio, Protracted ocean circulation slowdown drove exceptional ice-sheet melting during ice age termination IV, identifica un doble papel de este calor acumulado. Por una parte, cuando la circulación del océano Atlántico se debilita, el calor se acumula bajo la superficie marina e interactúa con la base de las enormes capas de hielo presentes durante los períodos glaciales. Por otra, cuando la circulación se reactiva, parte de ese calor se libera rápidamente hacia la atmósfera en las altas latitudes, acelerando aún más el deshielo.

La investigación aporta nueva información sobre la rápida desintegración de las capas de hielo durante las últimas cinco transiciones entre edades glaciares y períodos cálidos, incluyendo un episodio excepcional ocurrido hace unos 340.000 años, cuando el nivel del mar llegó a aumentar hasta cinco metros por siglo. “Gracias a la construcción de una cronología extremadamente precisa de los eventos climáticos del pasado, descubrimos una estrecha relación entre la duración del debilitamiento de la circulación atlántica y la velocidad del deshielo de las capas de hielo”, explicó Marino.

“Las simulaciones realizadas con modelos climáticos revelaron que el principal motor de este proceso fue la acumulación de calor en el océano durante los períodos de circulación reducida, ayudando a explicar uno de los mecanismos fundamentales de las transiciones entre períodos glaciales e interglaciales”, añadió.

Innovadora técnica analítica

El trabajo reúne a instituciones científicas de referencia de Asia, Europa y Australia y fue liderado por Hsun-Ming Hu, de la Academia China de Ciencias; con Gianluca Marino, del CIM, como segundo autor y principal contribuyente; y por River Shen, de la Universidad Nacional de Taiwán y antiguo director de tesis doctoral de Hu.

El equipo desarrolló una innovadora técnica analítica capaz de datar registros paleoclimáticos con una precisión sin precedentes hasta hace 600.000 años. Esta metodología se aplicó a carbonatos de cuevas, conocidos como espeleotemas, procedentes del noroeste de Italia, permitiendo descubrir que la circulación atlántica permaneció debilitada durante unos 12.000 años en el episodio ocurrido hace aproximadamente 340.000 años.

Durante ese período se acumularon en el océano profundo alrededor de 15 × 10²⁴ julios de energía. El julio es la unidad empleada en física para medir energía y calor y esta cifra representa una cantidad gigantesca de calor almacenada bajo la superficie oceánica. Una vez liberado hacia la superficie y la atmósfera, este calor contribuyó al rápido deshielo de las grandes capas de hielo continentales.

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