Una nueva campaña arqueológica en Ons estudia la ocupación castreña y romana del Castelo dos Mouros

Los trabajos, que acaban de iniciarse, se extenderán a lo largo de cuatro semanas
traballos-illa-de-ons
20 May 2026

Promovida por el Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Illas Atlánticas de Galicia, un equipo de investigadores e investigadoras del Grupo de Estudios de Arqueología, Antigüedad y Territorio (GEAAT) de la UVigo iniciaba en estos días en Ons una nueva campaña arqueológica en el castro del Castelo dos Mouros. Las excavaciones, que se desarrollarán a lo largo de cuatro semanas, se centran en dos áreas que fueron objeto de sondeos arqueológicos en la campaña realizada el pasado año, con el propósito de obtener nuevos datos respecto a la ocupación de este enclave tanto en la época castreña como en la romana.

Los trabajos desarrollados en 2025 por la sección de arqueología del grupo GEAAT permitieron confirmar que el Castelo dos Mouros estuvo densamente poblado, tanto en la época castreña como en la romana, sumando nuevos hallazgos a los resultados de los diferentes trabajos que el equipo investigador viene desarrollando en este espacio desde 2021. En su conjunto, las diferentes campañas realizadas permitieron constatar que el Castelo dos Mouros fue un espacio habitado a lo largo de nueve siglos, con estrategias de poblamiento diferentes, ya que, si bien los castreños ocuparon los espacios situados en el interior de la muralla del castro, los asentamientos romanos se concentraron en su parte baja y podrían haberse extendido por la ladera que desciende hasta la playa de Canexol.

Esta nueva campaña arqueológica del grupo GEAAT se extenderá a lo largo de cuatro semanas, bajo la dirección científica del profesor de Arqueología Adolfo Fernández, con la investigadora Alba Rodríguez como directora de la intervención y las también investigadoras del grupo GEAAT Patricia Valle y Nerea Ruanova como integrantes del equipo técnico. Los trabajos cuentan también con la colaboración de los agentes y vigilantes de la isla, así como de los trabajadores de la empresa Tragsa. Asimismo, tras las excavaciones se llevará a cabo una campaña de conservación y restauración, inicialmente prevista para el otoño.

Financiada por el Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Illas Atlánticas, de la Consellería de Medio Ambiente y Cambio Climático, esta nueva campaña se centra en dos puntos, en la terraza intermedia del castro y el espacio situado fuera de la muralla, al este del asentamiento.

“La aparición de restos de estructuras nos llevó a proponer un proyecto en 2026 para ampliar la zona excavada e intentar caracterizar mejor el poblamiento en el sondeo de la terraza intermedia, en la que se localizaron dos estructuras redondas de época castreña”, explica Rodríguez. Concretamente, los trabajos previos permitieron confirmar la presencia en esta parte del asentamiento de dos cabañas redondeadas de la Edad de Hierro, así como de diferentes materiales del siglo I a.C., sin que se hayan encontrado hasta ahora en esta zona ni materiales ni construcciones de época romana.

De hecho, las investigaciones desarrolladas señalan que los asentamientos romanos se concentraban tanto en la parte baja del castro como en la ladera que desciende hasta la playa, donde intervenciones previas permitieron identificar los restos de fábricas de salazón y pescado. El sondeo realizado el pasado año llevó al equipo investigador a localizar fuera de la muralla “una pequeña parte de un edificio de época romana”, que hace pensar que el asentamiento se extendía en este período más allá del castro, llegando hasta las fábricas de la playa. En ese sentido, el segundo punto de esta campaña se sitúa en ese “espacio fuera de la muralla, hacia el este”, explica Rodríguez, ya que “los datos sugieren la presencia de una construcción de época romana, techada con tégulas”.

El objetivo de esta campaña, señala Rodríguez, “es verificar en estos puntos si hubo o no sucesivas etapas de ocupación”, como sucede en su terraza inferior, excavada en campañas previas, que permitieron constatar la existencia de “estructuras superpuestas”. De hecho, los trabajos en esta área llevaron a detectar tres cabañas castreñas, a las que se superpuso una gran estancia de época romana.

0.35701084136963