Unións Agrarias pide una actuación urgente de la Xunta y tecores ante los daños del jabalí en el maíz

Unións Agrarias denuncia la situación que están sufriendo numerosas explotaciones agrarias de la provincia de A Coruña por los daños provocados por las manadas de jabalí en la actual campaña de siembra del maíz. La organización está recibiendo quejas generalizadas de agricultores y ganaderos que ven cómo, pocos días después de sembrar, las parcelas aparecen levantadas, removidas o directamente inutilizadas.
Las quejas son especialmente intensas en comarcas como Bergantiños, Ordes, Compostela, Xallas, Ortegal y la Costa da Morte, donde existe un fuerte malestar entre las explotaciones afectadas. Unións Agrarias subraya que no se trata de entradas puntuales de un animal aislado, sino de la presencia reiterada de auténticas manadas de jabalí que acceden a los cultivos recién sembrados y comprometen la nascencia del maíz en un momento especialmente sensible.
La organización reclama la colaboración inmediata de los TECOR y de las sociedades de caza, que deben implicarse de manera proactiva en la prevención de los daños y en la ejecución de acciones disuasorias y paliativas allí donde sea preciso. Para ello, Unións Agrarias exige también a la Consellería de Medio Ambiente y Cambio Climático que facilite con agilidad las autorizaciones necesarias y aplique los protocolos de intervención con la flexibilidad que la propia normativa permite cuando existen daños importantes en los cultivos.
Unións Agrarias recuerda que el maíz forrajero es una pieza básica para la alimentación de las explotaciones de vacuno de leche y de carne, en un contexto en el que la alimentación del ganado puede representar alrededor del 60% de los costes de producción. Perder superficie de maíz implica reducir la autonomía alimentaria de las granjas e incrementar la dependencia de forrajes y piensos comprados, en un momento marcado por el encarecimiento del gasóleo agrícola, de los fertilizantes y de otros insumos.
Según los últimos datos oficiales disponibles, en la provincia de A Coruña se siembran 44.808 hectáreas de maíz forrajero, sobre un total de 72.305 hectáreas en el conjunto de Galicia. El valor de esta producción supera los 130 millones de euros. Esto significa que cada 1% de la superficie afectada puede representar alrededor de 1,3 millones de euros de impacto económico.
La organización considera además insuficiente el actual sistema de ayudas para explotaciones profesionales, ya que la convocatoria autonómica establece un máximo de 2.750 euros por persona beneficiaria. Esta cantidad puede quedar muy por debajo del daño real cuando una granja sufre afecciones importantes en varias parcelas o se ve obligada a repetir la siembra.
Unións Agrarias recuerda también que el problema del jabalí supera ya el ámbito estrictamente agrario, siendo un problema social en el rural gallego. El año pasado se registraron en la provincia de A Coruña 1.237 avisos por daños, una cifra que no recoge toda la incidencia real, ya que muchas pérdidas no se comunican formalmente. A esto se suma la dimensión de seguridad viaria, con alrededor de tres accidentes de tráfico diarios con jabalíes en la provincia.
La organización advierte de que, si no se actúa ahora, la situación puede repetirse a partir de agosto, cuando la espiga esté madura y las manadas de jabalí vuelvan a entrar en las parcelas atraídas por el grano. Por eso, reclama actuaciones urgentes en las zonas de mayor afección, coordinación real con los titulares de las explotaciones y una respuesta administrativa ágil.
Finalmente, Unións Agrarias advierte de que prestará apoyo a sus asociados en la reclamación de los daños cuando así lo soliciten, especialmente en aquellas zonas y circunstancias en las que no se preste la colaboración debida por parte de las entidades responsables del control de las poblaciones de jabalí, tanto en los TECOR como en las zonas libres de caza, donde la responsabilidad corresponde directamente a la Xunta de Galicia.